La industria metalúrgica de Córdoba atraviesa un escenario de retracción, con pérdida de puestos de trabajo y una caída sostenida de la producción. Entre julio de 2025 y julio de 2026, el sector perdió 2.100 empleos registrados, mientras que la actividad productiva acumuló una baja interanual del 9,5% entre enero y agosto de este año.

Los datos surgen de un informe del Centro de Estadísticas de la Producción Metalúrgica, vinculado a la Cámara de Industriales Metalúrgicos de Córdoba, que refleja las dificultades que atraviesan las empresas del sector en un contexto de menor actividad económica.

En diálogo con el programa Ahora Noticias, de Canal 10, el doctor en Economía Gastón Utrera advirtió sobre la gravedad de la situación y señaló que el impacto es especialmente fuerte entre las empresas de menor tamaño.

Apertura comercial y costos: los factores que preocupan al sector

Utrera atribuyó parte de las dificultades de la industria a la velocidad desigual con la que avanzan las reformas económicas. En particular, cuestionó que la apertura comercial se desarrolle más rápidamente que los cambios tributarios destinados a reducir los costos que enfrentan las empresas nacionales.

“El grueso de la industria está sufriendo probablemente por una velocidad desequilibrada en las reformas: muy rápido en la apertura comercial y muy lento en la reforma tributaria”, sostuvo el economista.

La diferencia entre ambos procesos, según su análisis, representa un desafío para las firmas locales, que deben competir en un escenario de mayor apertura mientras esperan modificaciones que alivien su estructura de costos.

A este panorama se suma la debilidad del mercado interno. Utrera mencionó las dificultades de los salarios para recuperar poder adquisitivo y los elevados niveles de morosidad, dos factores que condicionan el consumo y la demanda de bienes industriales.

Motocicletas, autos y electrodomésticos, entre los rubros más afectados

La caída de la actividad no alcanza de la misma manera a todas las ramas de la industria metalúrgica. Entre los rubros más perjudicados se encuentran la fabricación de motocicletas, vehículos automotores y electrodomésticos.

De acuerdo con los datos citados, apenas tres de los 18 rubros metalúrgicos relevados registraron un crecimiento de la producción. El resultado evidencia la amplitud de la retracción y las dificultades para encontrar sectores que compensen el retroceso de las actividades más golpeadas.

La combinación de menor producción, costos elevados y una demanda interna debilitada configura un escenario complejo para las empresas cordobesas, en particular para aquellas que cuentan con menos recursos para absorber pérdidas durante períodos prolongados.

Las pymes intentan sostener los puestos de trabajo

Uno de los aspectos destacados por Utrera es el esfuerzo de las empresas metalúrgicas por conservar a sus trabajadores incluso cuando disminuye la actividad. Esa estrategia, explicó, tiene un costo económico que puede resultar más difícil de afrontar para las firmas pequeñas.

“Esa caída de la producción refleja algo que ha ocurrido históricamente en la industria metalúrgica de Córdoba, que es que las empresas tratan de sostener el empleo aun cuando esté cayendo la producción. Y, en general, cuanto más chica es la empresa, mayor tendencia todavía a tratar de sostener el empleo por todos los medios”, afirmó.

El planteo pone el foco en la situación de las pequeñas y medianas empresas (pymes), que deben equilibrar la necesidad de mantener sus planteles con una menor utilización de su capacidad productiva y la reducción de sus ingresos.

Los datos de empleo y producción muestran así dos dimensiones de la crisis industrial cordobesa: la pérdida de puestos de trabajo ya registrada y la presión que enfrentan las empresas para evitar nuevos recortes mientras esperan una recuperación de la actividad.

Industria metalúrgica de Córdoba: perdió 2.100 empleos en un año

Copete: La industria metalúrgica de Córdoba perdió 2.100 puestos de trabajo en un año y registró una caída interanual del 9,5% en la producción. Las pymes son las más afectadas.

La industria metalúrgica de Córdoba atraviesa un escenario de retracción, con pérdida de puestos de trabajo y una caída sostenida de la producción. Entre julio de 2025 y julio de 2026, el sector perdió 2.100 empleos registrados, mientras que la actividad productiva acumuló una baja interanual del 9,5% entre enero y agosto de este año.

Los datos surgen de un informe del Centro de Estadísticas de la Producción Metalúrgica, vinculado a la Cámara de Industriales Metalúrgicos de Córdoba, que refleja las dificultades que atraviesan las empresas del sector en un contexto de menor actividad económica.

En diálogo con el programa Ahora Noticias, de Canal 10, el doctor en Economía Gastón Utrera advirtió sobre la gravedad de la situación y señaló que el impacto es especialmente fuerte entre las empresas de menor tamaño.

Apertura comercial y costos: los factores que preocupan al sector

Utrera atribuyó parte de las dificultades de la industria a la velocidad desigual con la que avanzan las reformas económicas. En particular, cuestionó que la apertura comercial se desarrolle más rápidamente que los cambios tributarios destinados a reducir los costos que enfrentan las empresas nacionales.

“El grueso de la industria está sufriendo probablemente por una velocidad desequilibrada en las reformas: muy rápido en la apertura comercial y muy lento en la reforma tributaria”, sostuvo el economista.

La diferencia entre ambos procesos, según su análisis, representa un desafío para las firmas locales, que deben competir en un escenario de mayor apertura mientras esperan modificaciones que alivien su estructura de costos.

A este panorama se suma la debilidad del mercado interno. Utrera mencionó las dificultades de los salarios para recuperar poder adquisitivo y los elevados niveles de morosidad, dos factores que condicionan el consumo y la demanda de bienes industriales.

Motocicletas, autos y electrodomésticos, entre los rubros más afectados

La caída de la actividad no alcanza de la misma manera a todas las ramas de la industria metalúrgica. Entre los rubros más perjudicados se encuentran la fabricación de motocicletas, vehículos automotores y electrodomésticos.

De acuerdo con los datos citados, apenas tres de los 18 rubros metalúrgicos relevados registraron un crecimiento de la producción. El resultado evidencia la amplitud de la retracción y las dificultades para encontrar sectores que compensen el retroceso de las actividades más golpeadas.

La combinación de menor producción, costos elevados y una demanda interna debilitada configura un escenario complejo para las empresas cordobesas, en particular para aquellas que cuentan con menos recursos para absorber pérdidas durante períodos prolongados.

Las pymes intentan sostener los puestos de trabajo

Uno de los aspectos destacados por Utrera es el esfuerzo de las empresas metalúrgicas por conservar a sus trabajadores incluso cuando disminuye la actividad. Esa estrategia, explicó, tiene un costo económico que puede resultar más difícil de afrontar para las firmas pequeñas.

“Esa caída de la producción refleja algo que ha ocurrido históricamente en la industria metalúrgica de Córdoba, que es que las empresas tratan de sostener el empleo aun cuando esté cayendo la producción. Y, en general, cuanto más chica es la empresa, mayor tendencia todavía a tratar de sostener el empleo por todos los medios”, afirmó.

El planteo pone el foco en la situación de las pequeñas y medianas empresas (pymes), que deben equilibrar la necesidad de mantener sus planteles con una menor utilización de su capacidad productiva y la reducción de sus ingresos.

Los datos de empleo y producción muestran así dos dimensiones de la crisis industrial cordobesa: la pérdida de puestos de trabajo ya registrada y la presión que enfrentan las empresas para evitar nuevos recortes mientras esperan una recuperación de la actividad.

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