El legislador y exintendente de Río Cuarto respondió a las críticas de Matías Gvozdenovich por la parálisis de la Unicameral. Defendió el reclamo del oficialismo contra Alejandra Ferrero y volvió a acusar al radicalismo de sostener una doble vara.
El legislador provincial y exintendente de Río Cuarto, Juan Manuel Llamosas, salió al cruce de la conducción de la Unión Cívica Radical (UCR) de Córdoba en medio de la escalada de tensión que mantiene paralizada la actividad en la Legislatura. A través de una publicación en la red social X, cuestionó al titular del radicalismo provincial, Matías Gvozdenovich, y defendió la postura del peronismo frente al caso de la legisladora Alejandra Ferrero.
El dirigente justicialista sostuvo que existe una contradicción en los cuestionamientos radicales y argumentó que el pedido para que Ferrero dé un paso al costado mientras se investigan los hechos vinculados a un asesor de su equipo responde a un criterio de responsabilidad política que, según planteó, la propia oposición defendió en otras circunstancias.
La respuesta llegó luego de las críticas de Gvozdenovich al oficialismo por la falta de diálogo y la ausencia de actividad parlamentaria. El enfrentamiento entre ambos espacios se profundizó en los últimos días, con acusaciones cruzadas por la responsabilidad en la parálisis de la Unicameral y advertencias sobre el tratamiento del Presupuesto 2027.
Críticas a la estrategia radical
Llamosas ratificó que el oficialismo no modificará su posición ante los cuestionamientos de la UCR y acusó a sus dirigentes de convertir el conflicto en una disputa de exposición pública. También apuntó contra el diputado nacional Rodrigo de Loredo, a quien vinculó con la estrategia de confrontación del radicalismo cordobés.
En contraposición, el legislador defendió la gestión provincial y enumeró como argumentos las obras de infraestructura, la expansión de las oportunidades educativas y las políticas de articulación entre el Estado y el sector privado para impulsar la producción y el empleo.
El exintendente riocuartense buscó así desplazar la discusión desde el funcionamiento parlamentario hacia una disputa política más amplia: la responsabilidad institucional que, según su planteo, debe asumir cada espacio frente a las denuncias y los conflictos internos.
La Legislatura, sin una salida a la vista
El cruce se suma a una disputa que ya impidió el desarrollo de dos sesiones consecutivas. El peronismo reclama que Ferrero solicite una licencia o deje su banca, mientras la legisladora radical rechazó esa posibilidad y denunció una maniobra de desgaste político.
La tensión también amenaza con extenderse al Presupuesto 2027, luego de que sectores de la UCR advirtieran que podrían no acompañar el proyecto del Gobierno provincial.
Por ahora, no hay señales de acercamiento entre las partes. Mientras oficialismo y oposición sostienen sus acusaciones, la actividad legislativa continúa condicionada por un conflicto que excede el caso Ferrero y pone en discusión la capacidad de la Unicameral para retomar su agenda.
