Tras dos semanas de parálisis, Patricia Bullrich buscará avanzar con el acuerdo internacional sobre patentes y reactivar el debate por los cambios en la Ley de Salud Mental. En paralelo, el Gobierno negocia apoyos para suspender las PASO.
El Senado retomará esta semana la actividad parlamentaria con una agenda acotada, centrada en el Tratado de Cooperación en Materia de Patentes (PCT) y la reforma de la Ley de Salud Mental. Después de dos semanas sin avances legislativos significativos, la jefa del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, buscará reactivar las comisiones y reunir los consensos necesarios para avanzar con ambos temas.
Mientras tanto, las negociaciones para suspender las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) continúan en manos de la Casa Rosada, que busca sumar respaldos para impulsar la reforma electoral.
La actividad de la última semana se limitó a una audiencia pública de la Comisión de Acuerdos. Además, todavía resta definir quién ocupará la estratégica Comisión de Legislación General.
Patentes, el primer objetivo del oficialismo
El jueves a las 14 se reunirá un plenario de las comisiones de Relaciones Exteriores y Culto e Industria y Comercio para tratar el Tratado de Cooperación en Materia de Patentes. El oficialismo intentará emitir dictamen sobre el acuerdo, que regresó al Senado luego de las modificaciones introducidas por la Cámara de Diputados.
Los cambios incorporaron una reserva al capítulo II para atender los reclamos de la industria farmacéutica nacional. Con ese texto, el Gobierno buscará avanzar hacia la sanción definitiva, prevista para una posible sesión del jueves 22 de octubre.
En esa misma sesión podrían tratarse otras iniciativas pendientes, entre ellas el Mercado Voluntario de Carbono y la denominada Ley Hojarasca.
Bullrich busca destrabar Salud Mental
El otro eje de la agenda será la reforma de la Ley de Salud Mental, un proyecto enviado por el Gobierno nacional en abril y que permanece sin avances en comisión desde el 20 de mayo.
Bullrich buscará presentar esta semana los consensos alcanzados con ministros provinciales y bloques aliados, junto con la presidenta de la Comisión de Salud, Ivana Arrascaeta. Desde su presentación, la iniciativa fue analizada en tres reuniones informativas, pero las diferencias entre oficialismo y oposición impidieron avanzar hacia un dictamen.
Entre los principales cambios propuestos figuran nuevas condiciones para las internaciones involuntarias. El texto establece que deberán intervenir dos profesionales, uno de ellos médico y preferentemente especialista en psiquiatría, y mantiene como criterio la existencia de un riesgo grave para la vida o la integridad física de la persona o de terceros.
La reforma también plantea elaborar un plan de egreso desde el diagnóstico, coordinar con familiares o representantes legales las condiciones para el regreso al entorno y adaptar el abordaje a las necesidades de cada paciente.
Además, incorpora disposiciones específicas para el tratamiento de las adicciones en menores de edad, con equipos profesionales capacitados en población infantojuvenil.
El avance de estos dos proyectos marcará la reactivación del Senado, mientras el oficialismo continúa las gestiones políticas para llevar al recinto una reforma electoral que todavía no tiene los apoyos asegurados.
