En su tercer discurso ante el organismo, cuestionó el papel de Naciones Unidas, apuntó contra Irán y pidió al Reino Unido retomar las negociaciones por la soberanía de las islas.
El presidente Javier Milei brindó este miércoles su tercer discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, en Nueva York, donde cuestionó duramente el funcionamiento del organismo y volvió a colocar la cuestión Malvinas en el centro de su exposición.
El mandatario calificó a la ONU de “inútil” y sostuvo que “solo sirve para alimentar a una casta de parásitos, disfrazados de burócratas bien intencionados”.
“Los supuestos defensores de los Derechos Humanos apañaron a dictaduras sanguinarias y regímenes que lapidan mujeres en la calle. Votaron sistemáticamente en contra de Israel, mientras hacían silencio frente al terrorismo islámico y ante genocidios de cristianos en el África”, afirmó.
Milei también cuestionó el papel del organismo internacional frente a la disputa de soberanía por las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.
“Malvinas es una causa nacional y una prueba de la distancia que puede existir entre las palabras de las instituciones internacionales y la realidad sobre la que pretenden actuar”, planteó.
En ese marco, reclamó al Reino Unido retomar el diálogo para “reanudar las negociaciones” con el objetivo de alcanzar una solución pacífica a la disputa de soberanía. También cuestionó que Naciones Unidas no haya impedido, según su interpretación, acciones unilaterales británicas en la zona.
El Presidente recordó la Resolución 3149, aprobada hace 50 años, que insta a la Argentina y al Reino Unido a abstenerse de introducir modificaciones unilaterales mientras permanezca abierta la disputa. En ese punto, apuntó contra el proyecto petrolero Sea Lion, impulsado mediante licencias británicas en la Cuenca Malvinas Norte.
“¿De qué sirve una resolución si durante décadas la contraparte puede actuar en sentido contrario?”, cuestionó.
Milei sostuvo además que la Argentina no esperará pasivamente nuevas definiciones de los organismos internacionales. “La Argentina no se va a sentar a esperar a que la ONU y la comunidad internacional estén a la altura de su propio mandato. Va a tomar cartas en el asunto”, afirmó.
El discurso se produjo en un contexto de creciente tensión con el Reino Unido por la explotación de recursos naturales en las islas. Días atrás, el Gobierno argentino anunció nuevas medidas contra empresas vinculadas al proyecto Sea Lion y envió al Congreso un proyecto para ampliar las sanciones frente a actividades que considera ilegales en el área en disputa.
