El proyecto obtuvo dictamen sin cambios y quedó listo para ser tratado en el recinto. La iniciativa limita el beneficio generalizado en las localidades incorporadas al régimen en 2021 y lo vincula con criterios de vulnerabilidad económica.
El Senado avanzó este miércoles con la reforma del régimen de Zona Fría, al otorgar dictamen al proyecto que ya había recibido media sanción en Diputados. El texto fue aprobado sin modificaciones y quedó en condiciones de ser tratado en el recinto.
La iniciativa modifica el esquema de subsidios al gas para las localidades que fueron incorporadas a la Zona Fría mediante la ampliación de 2021, entre ellas distintas regiones de Córdoba, Buenos Aires, Santa Fe, Mendoza, San Luis, San Juan, Salta, Jujuy y La Rioja.
Qué cambia con la reforma
El proyecto mantiene el beneficio de alcance general para las zonas históricamente comprendidas por el régimen, como la Patagonia, Malargüe y la Puna. En cambio, para las regiones incorporadas en 2021, el descuento dejaría de aplicarse de manera generalizada.
En esos casos, el acceso al beneficio quedaría vinculado a los criterios del Sistema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF) y a la situación económica de cada hogar. De esta manera, el criterio geográfico utilizado para la ampliación de 2021 sería reemplazado parcialmente por uno basado en la vulnerabilidad de los usuarios.
Otro cambio estará en la forma de calcular la bonificación. El descuento dejaría de aplicarse sobre el total de la factura y pasaría a calcularse únicamente sobre el componente correspondiente al precio del gas, sin incluir los cargos de transporte y distribución.
Qué puede pasar con las facturas
El cambio podría significar una reducción del beneficio para usuarios de las localidades incorporadas en 2021 que no ingresen al esquema focalizado.
Según las estimaciones oficiales expuestas durante el debate, el impacto promedio sería de unos $15.000 mensuales para usuarios de las zonas incorporadas que pierdan el subsidio y pasen a afrontar el cargo fijo completo. Para usuarios de las zonas frías tradicionales que también dejen de recibir la bonificación sobre ese componente, el incremento promedio estimado sería de $25.000.
El Gobierno sostiene que la reforma busca concentrar los recursos en los hogares con mayores dificultades para afrontar el costo de la energía. Desde sectores opositores y representantes de provincias alcanzadas por la modificación cuestionaron el posible impacto sobre las tarifas.
El próximo paso
Con el dictamen aprobado sin cambios, el proyecto quedó habilitado para llegar al recinto del Senado. Si la Cámara alta lo aprueba en los mismos términos que Diputados, la iniciativa podrá completar el trámite legislativo sin regresar a la Cámara baja.
La votación será especialmente relevante para las provincias y localidades incorporadas a la Zona Fría en 2021, ya que sus usuarios podrían pasar de un descuento generalizado a un esquema condicionado por criterios socioeconómicos.
