El dirigente radical reconoció su cuota de responsabilidad por el resultado y llamó a dejar de lado “egos” y “personalismos”. Propuso definir mediante una interna o encuestas quién debe encabezar una eventual alianza opositora en Córdoba.
La derrota de la oposición en Marcos Juárez abrió una nueva discusión sobre la estrategia electoral de cara a 2027. Rodrigo de Loredo tomó el resultado como una señal de alerta y volvió a reclamar la construcción de un frente que reúna a las distintas fuerzas opositoras, incluida La Libertad Avanza.
En un video publicado en Instagram, el dirigente radical sostuvo que el triunfo de Germán Font, candidato vinculado al peronismo cordobés, debe ser interpretado como una advertencia para los sectores que buscan desplazar al PJ del poder provincial.
“Esto definitivamente nos tiene que servir de advertencia. Tenemos que dejar de lado todo tipo de interés mezquino o personal y entender cuál es la prioridad”, planteó De Loredo.
El resultado tiene además un peso simbólico para la oposición cordobesa. Marcos Juárez había sido el escenario de la victoria de Cambiemos en 2014, considerada entonces como el punto de partida de la coalición que posteriormente llegó al Gobierno nacional.
Esta vez, sin embargo, el peronismo recuperó la intendencia, en una elección en la que las principales fuerzas nacionales no compitieron formalmente bajo sus respectivos sellos. Para De Loredo, la oportunidad perdida debería impulsar una revisión de la estrategia opositora.
“Esta vez perdimos la oportunidad de que Marcos Juárez sea el comienzo del cambio en Córdoba”, afirmó.
De Loredo asumió responsabilidad y volvió a mirar a LLA
El dirigente radical reconoció que tuvo participación en los intentos por construir una alternativa unificada en Marcos Juárez. Según explicó, mantuvo conversaciones con dirigentes de La Libertad Avanza para confluir electoralmente, aunque finalmente el espacio libertario decidió no participar.
También mencionó los intentos de acuerdo con Pedro Dellarossa y señaló que su sector terminó respaldando a Gerardo Pasquali, quien obtuvo el tercer lugar.
“Todos tendremos nuestra cuota de responsabilidad, yo asumo la mía”, sostuvo De Loredo, antes de insistir en que seguirá buscando un esquema de unidad.
La definición adquiere relevancia porque se produce pocos días después de que Generación X, el espacio radical que responde a De Loredo, quedara como única lista habilitada para conducir la UCR de Córdoba, con Matías Gvozdenovich como candidato a presidir el Comité Provincia.
Una interna o encuestas para definir al candidato
El planteo de De Loredo no se limitó a la construcción partidaria. El dirigente volvió a poner sobre la mesa la discusión por quién debería encabezar una eventual alianza opositora en las elecciones provinciales de 2027.
De Loredo recordó que en 2023 decidió resignar su candidatura a gobernador para respaldar a Luis Juez. Ahora, con su propia postulación nuevamente sobre la mesa, propuso establecer un mecanismo que permita determinar quién está en mejores condiciones electorales.
“He expresado mi voluntad de ser gobernador pero he propuesto también un mecanismo para resolver quién es el candidato: una primaria, sencilla, barata, realizable”, afirmó.
Ante la falta de acuerdo sobre esa alternativa, planteó una segunda posibilidad: realizar encuestas con reglas previamente consensuadas.
“Hagámoslo por encuestas, acordemos las reglas y que se determine quién está en mejores condiciones de ganar”, propuso.
El dirigente radical ubicó así la discusión en un escenario más amplio que la interna de su partido. Según su planteo, la oposición debería definir una estrategia común sin que las diferencias entre espacios nacionales terminen condicionando la disputa provincial.
“La estrategia no puede quedar subordinada a un interés nacional, ni a egos, ni a personalismos”, advirtió.
Y cerró con un mensaje que apunta directamente a la construcción electoral de 2027: “Primarias, encuestas, el método que acordemos pero tenemos que estar todos juntos”.
