El argentino terminó 9° en la primera práctica y 11° en la segunda, en su primera jornada con las actualizaciones que ya había utilizado Pierre Gasly. El rendimiento de Alpine fue competitivo, aunque la escudería recibió un duro golpe por la quita del podio de Mónaco al francés.
Franco Colapinto cerró un viernes positivo en Monza en su primera jornada con las mejoras de Alpine. El argentino se mantuvo competitivo a lo largo de las dos sesiones de entrenamientos del Gran Premio de Italia: terminó noveno en la FP1 y undécimo en la FP2.
Las actualizaciones que Pierre Gasly había utilizado en Zandvoort llegaron finalmente al monoplaza de Colapinto y mostraron señales alentadoras en el primer contacto con el circuito italiano. Aunque cayó dos posiciones en la segunda práctica, el argentino se mantuvo dentro de un grupo competitivo y pudo completar una jornada sin inconvenientes relevantes.
El buen rendimiento en pista contrastó con la noticia que recibió Alpine durante el día. La FIA dio marcha atrás con una decisión vinculada al Gran Premio de Mónaco y confirmó la penalización que había recibido Gasly por exceder el límite de velocidad en el pitlane.
De esta manera, el francés perdió definitivamente el tercer puesto que había conseguido en aquella carrera y Alpine dejó de contar con nueve puntos importantes para la pelea en el Campeonato de Constructores. La escudería expresó su “frustración y decepción” por la resolución.
Con las dos prácticas ya disputadas, Colapinto tendrá este sábado una nueva oportunidad para evaluar el rendimiento de las mejoras en la tercera sesión de entrenamientos y, posteriormente, en la clasificación del Gran Premio de Italia.
