La iniciativa fue aprobada este jueves en el Concejo Deliberante y crea herramientas vinculadas a vivienda, salud, empleo y movilidad para estudiantes.
El Concejo Deliberante de Río Cuarto aprobó este jueves por unanimidad la ordenanza que declara a la ciudad como “Polo Universitario y del Conocimiento”. La iniciativa, impulsada originalmente por los concejales Gabriel Abrile y Ana Vasquetto, de Primero Río Cuarto, establece una serie de herramientas destinadas a fortalecer el perfil universitario y educativo de la ciudad.
El proyecto había sido presentado meses atrás bajo la denominación de “Ciudad Universitaria”, pero durante su tratamiento legislativo incorporó modificaciones para ampliar el consenso entre los distintos bloques. El cambio de nombre también permitió incorporar una mirada más amplia sobre el sistema educativo local y el desarrollo de la economía del conocimiento.
Entre las medidas contempladas se encuentra la creación de un consejo consultivo vinculado al sector universitario, además de acciones relacionadas con las condiciones de vida de los estudiantes. La propuesta contempla iniciativas en áreas como vivienda, salud, empleo y movilidad.
Una apuesta a la economía del conocimiento
Durante la sesión, Gabriel Abrile defendió la iniciativa y destacó la necesidad de que Río Cuarto avance en políticas vinculadas con la economía del conocimiento.
“Apostar a la economía del conocimiento”, planteó el concejal de Primero Río Cuarto al fundamentar la ordenanza, que busca consolidar una agenda específica para el sector universitario y educativo.
Desde el oficialismo también destacaron el trabajo legislativo realizado para alcanzar el consenso necesario para aprobar la norma. En ese sentido, Ignacio Biga, del bloque Hacemos Unidos por Río Cuarto, valoró las herramientas que incorpora la ordenanza, pero aprovechó su intervención para remarcar el papel que cumple la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC) en el desarrollo de la ciudad.
“Es importante que tengamos en claro que Río Cuarto no sería lo que es sin su Universidad Nacional”, sostuvo Biga, y vinculó esa importancia con el reclamo que la comunidad universitaria mantiene frente al Gobierno nacional por el financiamiento de las universidades públicas.
El financiamiento universitario volvió al centro del debate
Aunque la aprobación de la ordenanza fue unánime, la discusión en el recinto estuvo atravesada por el conflicto nacional en torno al financiamiento universitario.
El proyecto original había generado cuestionamientos durante su tratamiento previo, entre otras razones por su procedencia política. Concejales de Primero Río Cuarto expresaron públicamente su alianza con sectores de La Libertad Avanza, lo que llevó a distintos espacios a vincular la iniciativa con el escenario político nacional.
Ese antecedente volvió a aparecer durante la sesión de este jueves. Franco Miranda, presidente del bloque La Fuerza del Imperio del Sur, sostuvo que la creación del Polo Universitario también debía servir para reconocer las demandas de docentes y trabajadores del sistema universitario. “Con este Polo Universitario también tenemos que validar que los y las docentes tienen que cobrar mejor”, afirmó Miranda.
La concejala Leticia Paulizzi, del espacio nazarista, también planteó que el debate nacional no podía quedar al margen de la discusión local. “No nos podemos abstraer del debate en torno a la Ley nacional (financiamiento universitario) que no se cumple”, señaló.
Cruces entre los bloques por el debate nacional
Uno de los principales contrapuntos se produjo a partir de la intervención de Benítez, integrante del bloque Primero Río Cuarto y uno de los concejales que acompañan políticamente a La Libertad Avanza.
El edil consideró que podía resultar tentador utilizar la aprobación de la ordenanza para trasladar al recinto discusiones propias del ámbito nacional. “Pido que no le quitemos jerarquía a lo que estamos aprobando por esa razón”, planteó, y sostuvo que el debate sobre el financiamiento universitario tiene sus propios ámbitos institucionales.
Además, cuestionó la cantidad de medidas de fuerza desarrolladas durante el año y sostuvo que los paros “le sacaron días de clases a los estudiantes”.
Desde La Fuerza del Imperio del Sur, Guillermo Natali respondió con una mirada política sobre el papel del Estado. “Milei dijo que iba a ser el topo dentro del Estado para destruirlo. Sin ese Estado, esta iniciativa no sería posible”, afirmó.
En la misma línea, Leandro Carpintero (presidente del bloque Hacemos Unidos por Río Cuarto) sostuvo que la discusión sobre el Polo Universitario no podía separarse de la situación que atraviesan las universidades públicas.
“No se puede trabajar una ordenanza sin reconocer el contexto delicado que atraviesa a las universidades públicas”, expresó. También rechazó que el debate pueda ser considerado exclusivamente partidario y sostuvo que se trata de una problemática que afecta a toda la comunidad universitaria.
Carpintero agregó que existe una contradicción en cuestionar que el Concejo Deliberante aborde una problemática nacional vinculada con las universidades mientras otros temas, como la seguridad, son llevados al ámbito municipal aunque las fuerzas de seguridad no dependan de la Municipalidad.
Una nueva denominación para ampliar el alcance
La declaración de Río Cuarto como Polo Universitario y del Conocimiento constituye una modificación sustancial respecto de la denominación inicial del proyecto.
La propuesta original pretendía declarar a la ciudad como “Ciudad Universitaria” y había generado reparos incluso dentro de la comunidad universitaria. Entre los cuestionamientos aparecía la consideración de que Río Cuarto ya funciona de hecho como una ciudad universitaria, debido a la presencia de la UNRC y de otras instituciones de educación superior.
La nueva denominación permite, además, ampliar el concepto más allá de las universidades e incorporar al conjunto de instituciones educativas y de formación existentes en la ciudad.
La iniciativa también apunta a fortalecer la articulación entre las instituciones de educación superior y generar herramientas que faciliten la vida cotidiana de quienes llegan a Río Cuarto para estudiar.
Con la aprobación unánime, el Concejo Deliberante formalizó así una política que busca posicionar a la ciudad en torno a la educación superior, la producción de conocimiento y la economía vinculada a ese sector, en un contexto nacional atravesado por una fuerte discusión sobre el presente y el financiamiento de las universidades públicas.
