El presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, Marcelo Colombo, reclamó medidas ante las deudas que afectan a hogares que no logran cubrir sus necesidades básicas.
El presidente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), monseñor Marcelo Colombo, cuestionó la falta de respuestas del Gobierno nacional frente al crecimiento del endeudamiento familiar y pidió que se establezcan criterios para evitar que las familias queden atrapadas en obligaciones que no pueden afrontar.
En una entrevista con Radio Mitre Mendoza, Colombo sostuvo que la situación de los hogares que recurren a billeteras electrónicas, créditos u otras formas de financiamiento para cubrir gastos cotidianos constituye una problemática social que requiere atención.
El titular de la CEA comparó las consecuencias del endeudamiento con las que genera la ludopatía, una problemática sobre la que la Iglesia ya manifestó su preocupación, especialmente por el avance de las apuestas online entre jóvenes.
El reclamo de la Iglesia por las deudas
Colombo explicó que una de las principales preocupaciones está vinculada con el motivo por el cual muchas familias terminan contrayendo deudas. Según planteó, no se trata únicamente de decisiones de consumo, sino también de hogares que recurren al crédito para poder afrontar necesidades inmediatas.
«Esta situación de familias que usan billeteras electrónicas o se ponen en deuda para poder satisfacer algún ítem no deja de preocupar, al igual que sus consecuencias», señaló el religioso, según informó La Nueva Mañana.
En ese marco, el presidente de la CEA cuestionó una eventual mirada pasiva por parte del Estado frente al problema y reclamó que la situación sea abordada desde una perspectiva social y económica.
«No se puede tener una mirada superficial sobre el tema», sostuvo Colombo. Y agregó: «No se puede decir ‘no nos interesa y que se arreglen'».
Qué planteó Marcelo Colombo
El referente de la Iglesia consideró que debería existir algún tipo de regulación o criterio que permita prevenir situaciones de sobreendeudamiento. Entre otras cuestiones, planteó discutir qué proporción de los ingresos de una persona puede destinarse al pago de deudas.
«Alguna solución tiene que haber al menos en cuanto a poner criterios para la contracción de las deudas o discutir cuánto del sueldo de alguien se puede gastar y de qué manera», expresó.
Colombo también advirtió sobre las condiciones bajo las cuales algunas personas acceden al financiamiento. En particular, señaló que existen obligaciones que pueden resultar extremadamente desfavorables para quienes las contraen.
«Hay deudas que son leoninas al momento de contraerlas», afirmó. También sostuvo que otras obligaciones se acumulan progresivamente y terminan colocando a las personas en situaciones económicas cada vez más desventajosas.
Una problemática que atraviesa a los hogares
La preocupación de la Iglesia se vincula así con el impacto que tiene el endeudamiento sobre la vida cotidiana de las familias. El acceso a billeteras virtuales, créditos y otras herramientas financieras puede convertirse en una alternativa para afrontar gastos cuando los ingresos no alcanzan.
El planteo de Colombo también establece un paralelismo con los pronunciamientos que la Iglesia realizó frente al avance de las apuestas online. En ambos casos, el foco está puesto en las consecuencias sociales y familiares que pueden producir determinadas prácticas cuando se vuelven difíciles de controlar.
El reclamo se produce en un contexto de debate sobre el poder adquisitivo de los hogares, el acceso al crédito y las condiciones de financiamiento. Para la Iglesia, el endeudamiento familiar no debería ser considerado únicamente como una cuestión individual, sino como un problema que requiere respuestas y criterios de protección.
