La ex número dos del FMI destacó la estabilización de la economía argentina, aunque advirtió sobre los desafíos que enfrenta el Gobierno. También recomendó una salida gradual del cepo y remarcó las necesidades de financiamiento previstas para 2027.
La economista Gita Gopinath, ex subdirectora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), destacó los avances de la gestión económica de Javier Milei, aunque planteó una serie de advertencias sobre el futuro del programa, principalmente en materia cambiaria, reservas y acceso al financiamiento.
En una entrevista con La Nación, la actual investigadora de la Universidad de Harvard valoró el ajuste fiscal, la desaceleración de la inflación y las reformas implementadas por el Gobierno.
«Es impresionante la estabilización que se logró desde el inicio de su presidencia», sostuvo Gopinath al evaluar el desempeño de la economía argentina desde la llegada de Milei al poder.
Sin embargo, consideró que la agenda económica deberá comenzar a incorporar con mayor fuerza otros objetivos. «Ahora el foco tiene que estar en el crecimiento y el empleo, además de la inflación», afirmó.
Reservas y deuda: las dos prioridades
Para la economista, Argentina enfrenta dos desafíos inmediatos: recomponer las reservas del Banco Central y recuperar el acceso al financiamiento internacional.
Gopinath puso especial atención sobre los compromisos que deberá afrontar el país durante los próximos años. Según señaló, Argentina tendrá alrededor de u$s25.000 millones para refinanciar durante 2027, por lo que consideró importante recuperar la posibilidad de acceder al mercado voluntario de crédito.
«El entorno global de tasas de interés se ve cada vez más riesgoso», advirtió.
En ese contexto, consideró que volver a financiarse en los mercados internacionales permitiría reducir los riesgos asociados a los vencimientos que deberá afrontar el país.
La recomendación sobre el dólar
Uno de los principales puntos de su análisis estuvo relacionado con el esquema cambiario.
Gopinath valoró que el dólar haya comenzado a mostrar mayor movimiento, pero consideró necesario avanzar hacia una mayor flexibilidad. Según su visión, permitir una depreciación del tipo de cambio podría contribuir a que el Banco Central compre reservas.
«Me alegra que ahora se esté moviendo más, pero creo que permitir una mayor flexibilidad es lo que se necesita», señaló.
La recomendación llega mientras el Gobierno busca compatibilizar la desaceleración de la inflación con la necesidad de fortalecer las reservas internacionales, dos objetivos que pueden generar tensiones sobre la política cambiaria.
Una salida gradual del cepo
A pesar de reclamar mayor flexibilidad para el tipo de cambio, Gopinath se mostró cautelosa frente a una eliminación inmediata de las restricciones cambiarias que todavía afectan a las empresas.
La economista consideró que el nivel de reservas, las necesidades financieras y la incertidumbre asociada al escenario electoral de 2027 justifican mantener una estrategia gradual.
«Tendría cuidado de no arrancar la curita de golpe», afirmó al referirse a una eventual apertura cambiaria.
En su análisis también advirtió sobre la posibilidad de que aumenten las tensiones sobre el peso a medida que se aproxime el calendario electoral. «No hace falta mucho para que la gente huya del peso argentino», sostuvo al recordar la experiencia económica del país.
Qué dijo sobre el FMI
Gopinath también respaldó la postura de la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, respecto de no depender de nuevos desembolsos extraordinarios de organismos multilaterales para recomponer las reservas.
En esa línea, sostuvo que Argentina debería fortalecer su posición externa mediante la propia generación de reservas.
«No planeen acumular reservas con más préstamos oficiales de multilaterales, sino haciéndolo ustedes mismos», planteó.
Para la exfuncionaria del Fondo, la continuidad de la estabilización dependerá de que el Gobierno consiga consolidar las reservas, recuperar el acceso a los mercados y mantener el proceso de reformas, pero también de que la economía pueda traducir esa estabilidad en mayor crecimiento y empleo.
