Datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo procesados por el empresario pyme Nicolás Mendizábal muestran una caída histórica en la cantidad de empresas activas durante los primeros meses de la gestión nacional.
La supuesta recuperación de los indicadores macroeconómicos del Gobierno de Javier Milei convive con un escenario adverso para parte del entramado productivo: el cierre de empresas y unidades económicas en distintos sectores.
En Córdoba, los registros oficiales de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), analizados por el politólogo y empresario pyme Nicolás Mendizábal, reflejan una pérdida de 4.647 unidades productivas entre noviembre de 2023 y abril de 2026.
Según el relevamiento, se trata de la mayor caída porcentual registrada en el inicio de una gestión presidencial dentro de la serie histórica analizada.
El peor registro desde el inicio de las gestiones presidenciales
La comparación con gobiernos anteriores muestra diferencias marcadas en la evolución del sector productivo:
- Fernando de la Rúa: -1.950 unidades productivas.
- Néstor Kirchner: +13.760.
- Cristina Fernández de Kirchner: +5.240.
- Mauricio Macri: -2.300.
- Alberto Fernández: +1.656.
- Javier Milei (hasta abril de 2026): -4.647.
De acuerdo con estos datos, la pérdida registrada durante la actual administración supera ampliamente las caídas observadas en gestiones anteriores y duplica prácticamente el retroceso registrado durante el gobierno de Mauricio Macri.
El indicador refleja la reducción de empresas registradas, con especial impacto en pequeñas y medianas firmas que enfrentan un escenario marcado por menor consumo, mayores costos financieros, apertura importadora y una recuperación de la demanda interna que todavía no alcanza a consolidarse.
El impacto en el entramado productivo cordobés
La situación adquiere relevancia en Córdoba por el peso que tiene la provincia dentro de la estructura económica nacional, con presencia de sectores como la industria metalmecánica, autopartista, construcción, comercio y una amplia red de pymes.
La desaparición de una unidad productiva no implica únicamente una menor capacidad de producción, sino también una pérdida de puestos de trabajo, menor inversión y un impacto sobre proveedores y economías regionales.
En ese sentido, Nicolás Mendizábal, fundador de la empresa de calzado Justicialista, advirtió sobre la importancia del indicador y señaló que la recuperación de una empresa que cerró requiere procesos largos.
“El número de empresas es un indicador estructural porque recuperar una firma que cerró demanda mucho tiempo”, planteó el empresario pyme.
Los datos abren así un nuevo capítulo en la discusión económica, donde la evolución de la actividad productiva aparece como uno de los principales desafíos para la gestión nacional.

