Ante las bajas temperaturas que atraviesa Río Cuarto y el aumento de las necesidades de muchas familias, la Vecinal Roque Sáenz Peña puso en marcha una campaña solidaria destinada a recolectar frazadas y ropa de abrigo para acompañar a personas en situación de vulnerabilidad.
La iniciativa surgió a partir del trabajo que la institución realiza durante todo el año a través de su roperito solidario. En esta oportunidad, desde la comisión decidieron ampliar la convocatoria para reunir elementos de invierno y destinarlos a quienes más lo necesitan.
En declaraciones a CBAHOY, el presidente de la Vecinal Roque Sáenz Peña, Leonardo Grangetto, explicó que la campaña nace al observar el crecimiento de las demandas en distintos espacios comunitarios de la ciudad. “Estamos viendo todos los días que hay muchísima gente en situación de calle y que en los hogares comunitarios cada vez son más las personas que van a buscar una vianda o que concurren a los comedores”, señaló.
Según detalló, la colecta no tiene una fecha de cierre definida, ya que continuará en función de las necesidades que se presenten durante el invierno. Las donaciones pueden acercarse a la sede de la institución, ubicada en Sadi Carnot 1518, de lunes a viernes de 15.30 a 19 horas.
Además de frazadas, también reciben ropa de abrigo y prendas en general. Quienes no puedan acercarse pueden comunicarse con Grangetto al 358-428-8576 para coordinar el retiro de las donaciones.
Desde la vecinal indicaron que los elementos recibidos serán clasificados y luego entregados a hogares comunitarios y organizaciones que trabajan durante la noche asistiendo a personas que atraviesan situaciones difíciles.
“La institución es un reflejo de la sociedad”
Grangetto también se refirió al impacto que la situación económica tiene sobre las organizaciones barriales. En ese sentido, explicó que las vecinales atraviesan dificultades similares a las de muchas familias. “El reflejo de la institución es un espejo de lo que es la sociedad. Si la sociedad está bien, la institución está bien”, expresó.
El dirigente barrial explicó que, frente a la crisis, muchas personas reducen actividades o dejan de pagar cuotas sociales, lo que afecta los ingresos con los que las instituciones sostienen sus gastos cotidianos. “Cuando la gente empieza a recortar, deja de ir a talleres, actividades o reduce colaboraciones. Eso también nos impacta a nosotros”, sostuvo.
Además, remarcó que las vecinales deben afrontar servicios y costos de funcionamiento sin que necesariamente exista un acompañamiento económico permanente. “La gente cree que el Estado Municipal, Provincial o Nacional nos paga las boletas, y eso no es así. La institución lo paga como cualquier vecino”, afirmó.
Para Grangetto, la situación alcanza también a clubes, hogares comunitarios y otras organizaciones barriales que continúan trabajando para sostener sus actividades y acompañar a quienes atraviesan mayores dificultades.

