La fiscal adjunta Betina Croppi sostuvo que hubo negligencia grave y cuestionó el rumbo de la investigación. El tribunal deberá definir si los funcionarios continúan en sus cargos.
El jury de enjuiciamiento por la investigación del crimen de Nora Dalmasso ingresó en su instancia decisiva con el inicio de los alegatos en la Legislatura de Córdoba. En ese marco, la fiscal general adjunta Betina Croppi solicitó la destitución de los fiscales Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro, a quienes acusó de mal desempeño y negligencia grave en la conducción de la causa.
La audiencia se desarrolló tras cinco jornadas en las que declararon testigos, peritos y los propios funcionarios investigados. Durante su exposición, Croppi apuntó contra las decisiones adoptadas a lo largo del proceso y sostuvo que se desatendieron elementos clave desde las primeras horas de la investigación. “El sospechoso estaba ante sus ojos”, afirmó al cuestionar la falta de avance sobre una de las principales hipótesis.
Según planteó, la instrucción se desvió hacia líneas que terminaron poniendo el foco en la víctima y su entorno, mientras se omitían pruebas relevantes y alertas tempranas. En ese sentido, también remarcó que no se profundizó en informes periciales ni en recomendaciones surgidas de análisis externos, lo que —a su criterio— contribuyó a dilatar el esclarecimiento del caso.
Croppi sostuvo que las irregularidades detectadas generaron un “perjuicio grave al servicio público” y afectaron la confianza en el accionar judicial. “No fueron errores aislados, sino decisiones que impactaron en una causa de enorme trascendencia”, señaló.
Concluida la etapa de alegatos, el tribunal deberá avanzar hacia una definición sobre la continuidad de los fiscales en sus cargos. La eventual destitución no implica responsabilidades penales, pero sí una evaluación sobre su desempeño en una de las investigaciones más resonantes y prolongadas de la provincia.


