La revista británica analizó la situación del Gobierno argentino y alertó por la caída en la imagen presidencial, la falta de recuperación económica y el impacto social del ajuste.

La revista británica The Economist publicó un análisis crítico sobre la actualidad del presidente Javier Milei, al advertir que atraviesa un momento delicado marcado por dificultades económicas, cuestionamientos judiciales y un deterioro en su imagen pública.

Bajo un enfoque centrado en el contexto político y económico, el medio sostuvo que el nivel de aprobación del mandatario registró una caída significativa en los últimos meses. “El índice de apoyo se ha desplomado recientemente”, señaló la publicación, ubicándolo en uno de sus niveles más bajos desde el inicio de su gestión.

El informe también hace referencia al impacto de distintas investigaciones que involucran al entorno presidencial, entre ellas el caso vinculado a la criptomoneda $LIBRA y una causa por presunto enriquecimiento ilícito que alcanza al jefe de Gabinete, Manuel Adorni.

“Los escándalos de corrupción y una economía en dificultades modificaron el escenario político”, plantea el artículo, que además menciona el respaldo del Presidente a sus funcionarios en medio de las acusaciones.

En paralelo, la revista pone el foco en la relación del Gobierno con la prensa y recuerda episodios recientes de confrontación. “El mandatario intensificó sus críticas a periodistas y endureció su discurso público”, indica el análisis, en referencia a publicaciones en redes sociales y a las restricciones aplicadas en la Casa Rosada durante abril.

Sin embargo, el eje central del informe se concentra en la evolución económica. “Los argentinos podrían haber ignorado las acusaciones si la economía estuviera en auge, pero no es así”, advierte la publicación.

Entre los principales indicadores, el artículo menciona una caída en la actividad, retrocesos en sectores como la industria, el comercio y la construcción, y un impacto directo en el empleo y los ingresos. También señala que, si bien la inflación había mostrado una desaceleración, volvió a registrar subas en los últimos meses.

“Los bajos salarios y el desempleo son hoy las principales preocupaciones”, resume el informe, al describir el clima social.

Asimismo, se advierte sobre las limitaciones del modelo económico actual, al señalar que sectores dinámicos como el agro, la minería o la energía tienen menor capacidad de generación de empleo en comparación con otras actividades más intensivas en mano de obra.

En el plano fiscal, el análisis también pone en duda la sostenibilidad del superávit, en un contexto de menor recaudación y caída de la actividad.

Hacia el cierre, The Economist plantea que el calendario político podría añadir presión sobre el Gobierno en los próximos meses. “El Presidente necesita mostrar resultados concretos en crecimiento, empleo y control de la inflación”, concluye el artículo, al advertir sobre el impacto que podrían tener los datos económicos y las encuestas en la estabilidad del escenario político.

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