La celebración del Cristo de la Buena Muerte en la localidad de Reducción fue oficialmente declarada fiesta provincial, un reconocimiento que pone en valor una de las manifestaciones religiosas más antiguas no solo de Córdoba, sino también de la Argentina. La iniciativa fue impulsada en la Unicameral por la legisladora Graciela Bisotto, quien destacó la importancia histórica y social del evento.
“Para nosotros es muy importante. Reducción tiene una de las fiestas más antiguas de la provincia y también del país”, señaló Bisotto en diálogo con CBAHOY en la tierra santa del sur cordobés. En ese sentido, subrayó que el reconocimiento “no es habitual en celebraciones religiosas”, pero que en este caso “se lo merecía por su historia, por el trabajo y por lo que significa para la comunidad”.
Cada año, la festividad convoca a una multitud de fieles que llegan desde distintos puntos del país. Según explicó la legisladora, se estima que alrededor de 100.000 personas visitan la localidad durante los días centrales. En esta edición, solamente en el primer día ya fueron 90.000 las personas que visitaron Reducción y la celebración se extenderá hasta el domingo 3 de mayo.
En ese marco, Bisotto relató que en los días previos ya se observaba un importante movimiento de peregrinos. “Nosotros venimos de La Carlota y encontramos a muchos caminando, otros en bicicleta y algunos a caballo”, describió, al tiempo que anticipó una fuerte afluencia de visitantes durante el fin de semana, favorecida por la coincidencia del 3 de mayo con domingo.
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El proyecto fue aprobado por unanimidad en la Legislatura, un hecho que, según la dirigente, “llena de orgullo” y representa “un reconocimiento que se merecía desde hace muchísimo tiempo”.
Además del valor espiritual, la legisladora hizo hincapié en el impacto económico que genera la festividad. En ese sentido, vinculó la declaración con el desarrollo del turismo religioso y la llamada “economía naranja” en la región. “La feria de artesanos y emprendedores que llegan desde toda la región ayuda muchísimo a la economía local”, explicó.
Durante los días de la celebración, la actividad económica se expande en toda la localidad. “Se ve en cada rincón: vecinos que venden productos en la puerta de sus casas, gente que no llega a instalarse en la plaza pero igual encuentra una oportunidad”, detalló.
Finalmente, Bisotto remarcó el potencial del sur cordobés en materia de turismo religioso, en contraposición con otros destinos tradicionales de la provincia. “No tenemos las sierras del norte o del este, pero esto genera un gran interés. Que la gente visite el santuario y vuelva en otros momentos del año también fortalece la economía regional”, concluyó.


