El obispo de la Diócesis de Río Cuarto, Adolfo Uriona, centró su mensaje en el trabajo digno y la paz social durante la celebración del Cristo de la Buena Muerte en Reducción, en coincidencia con el Día del Trabajador.

En el marco de la tradicional fiesta del Cristo de la Buena Muerte en Reducción, el obispo de la Diócesis de Río Cuarto, Adolfo Uriona, brindó un mensaje enfocado en la situación social y laboral del país, durante la homilía principal de la jornada.

La celebración coincidió con el Día del Trabajador y la festividad de San José Obrero, patrono de los trabajadores, lo que marcó el eje central de su reflexión. “Pidamos la dignidad del trabajo para todos, un trabajo digno. La desocupación no puede existir en ningún lado, menos en Argentina”, sostuvo el obispo ante miles de peregrinos.

En ese sentido, Uriona destacó que gran parte de los fieles que llegan al santuario lo hacen con pedidos vinculados a la situación económica y social. “Mucha gente viene a pedir trabajo y también a pedir por tantas cosas que está sufriendo hoy nuestra gente, problemas sociales y culturales”, señaló.

El obispo también hizo referencia a la capacidad de la sociedad argentina para sobreponerse a las dificultades. “Nuestro pueblo es muy resiliente porque está fundado en la fe, sabe salir adelante”, afirmó.

Otro de los ejes de su mensaje fue el llamado a la paz social, en un contexto de tensiones y divisiones. “Pidamos el don de la paz, no solamente a nivel mundial sino también en nuestra sociedad”, expresó.

En esa línea, Uriona retomó el concepto de “amistad social”, impulsado por el papa Francisco, como camino para superar conflictos. “Los argentinos nos debemos una amistad social, buscando la cultura del encuentro, dialogando y no confrontándonos”, concluyó.

La homilía del obispo se integró así al conjunto de actividades religiosas de una celebración que continúa convocando a miles de fieles en Reducción, consolidándose como uno de los eventos de mayor relevancia espiritual en la región.

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