La histórica marca de zapatillas dejará de producir en el país y pasará a importar desde Asia. La medida se da en un contexto de caída del consumo y apertura de importaciones.

La empresa de calzado John Foos anunció el cierre de su planta en Béccar, partido de San Isidro (Buenos Aires), antes de fin de abril de 2026, lo que implicará el despido de los 50 trabajadores que aún permanecían en actividad. La firma dejará de producir en Argentina y comenzará a importar zapatillas terminadas desde Tailandia y Vietnam, en medio de un escenario de caída del consumo y mayor competencia externa.

La decisión marca el final de la producción nacional de una marca emblemática del calzado juvenil, que supo tener cerca de 400 empleados en 2023 y una fuerte presencia en todo el país, incluido el mercado del sur de Córdoba.

Reestructuración y cambio de modelo

Desde la empresa señalaron que la medida responde a un proceso de “reestructuración interna” orientado a garantizar la sustentabilidad del negocio. En ese marco, explicaron que el nuevo esquema apunta a sostener la marca mediante la importación de productos terminados, ante los costos locales y la competencia con calzado extranjero.

El contexto económico fue determinante: la compañía registró pérdidas superiores a los $5.500 millones durante 2025. A esto se suma la caída del consumo y la apertura de importaciones, factores que impactaron de lleno en el sector textil y del calzado.

Tras el cierre, la firma operará bajo la razón social Flingday S.A., manteniendo únicamente una estructura administrativa mínima en el país.

Impacto laboral y antecedentes

El cierre de la planta implica la desvinculación de los últimos 50 trabajadores, aunque la reducción del personal ya venía produciéndose en los últimos años. En su pico de actividad reciente, la empresa llegó a emplear a casi 400 personas.

Según trascendió, la compañía ofreció acuerdos de indemnización de entre el 60% y el 70%, y advirtió que podría avanzar hacia un concurso preventivo si no logra consensos rápidos.

La situación se inscribe en una tendencia más amplia. En los últimos meses, varias empresas dejaron de producir en Argentina para pasar a importar, entre ellas Dass (fabricante de Nike y Adidas), Whirlpool y Electrolux. También firmas históricas como Rigolleau comenzaron a reducir producción local y traer productos desde China.

Una marca con historia

John Foos fue fundada en la década de 1980 por Miguel Ángel Fosati y se consolidó como una marca referente entre los jóvenes durante los años ‘90 y 2000. En su momento de mayor expansión, la planta de Béccar llegó a producir cerca de un millón de pares de zapatillas al año y abastecía a más de mil puntos de venta en todo el país.

En 2022, la conducción quedó en manos de María José Fosati, hija del fundador, quien impulsó un relanzamiento de la marca. Con una inversión de capital familiar, la producción pasó de 1.700 pares diarios en 2021 a unos 4.000 en 2023.

Sin embargo, el nuevo escenario económico volvió a afectar la competitividad de la empresa.

Un sector en crisis

El rubro textil y del calzado es uno de los más golpeados en la actualidad. Datos oficiales indican que la actividad registró una caída interanual superior al 22% en el primer bimestre de 2026.

El cierre de John Foos suma un nuevo caso a la reconfiguración del sector productivo en Argentina, con un creciente desplazamiento hacia modelos basados en la importación.

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