El concejal Franco Miranda, del bloque La Fuerza del Imperio del Sur, dialogó con CBAHOY sobre dos proyectos impulsados desde ese espacio político y que ya se debaten en la Comisión de Desarrollo Económico del Concejo Deliberante de Río Cuarto. “Hace 15 años que Río Cuarto no tiene una política de empleo formal”, afirmó.
El legislador remarcó que las iniciativas apuntan a fortalecer el entramado productivo y generar empleo genuino en Río Cuarto, en un contexto nacional que —según el edil— presenta “enormes dificultades para acceder al trabajo formal”.
Miranda explicó que el primer proyecto fue presentado a mediados de 2025 y busca generar un puente entre el sistema educativo y el sector industrial local.
“Nosotros desde la Fuerza del Imperio ingresamos dos proyectos que tienen que ver con la industria y la generación de empleo en Río Cuarto. Uno es una visita de los colegios de los últimos años antes de ingresar a la universidad para que conozcan el sector productivo y el entramado productivo riocuartense”.
La propuesta plantea una articulación entre el área de Educación y Desarrollo Económico, junto al sector privado, para que los jóvenes puedan tomar decisiones formativas con mayor información.
“Quienes tienen que elegir carrera o alguna capacitación para estudiar, que puedan ver si eso está vinculado con el sector industrial de Río Cuarto. Se trata de generar una vinculación real entre lo que se estudia y lo que la ciudad necesita”.
“Río Cuarto Produce”: formación con trabajo real
El segundo proyecto, denominado Río Cuarto Produce, es el que Miranda considera central dentro de la agenda del bloque.
“Uno de los que nosotros consideramos más importantes es el de Río Cuarto Produce. Este proyecto articula la formación y el trabajo real en la industria local”.
Según detalló, el programa propone capacitaciones técnicas breves con prácticas laborales en empresas industriales de la ciudad.
“Apunta a reducir la brecha entre lo que se enseña y lo que el sistema productivo realmente demanda. Está dirigido a personas desempleadas o en la informalidad, con prioridad para jóvenes sin experiencia, mujeres, personas con discapacidad y otros actores con mayor dificultad de acceso al trabajo”.
El edil remarcó que no se trata de una política asistencial.
“No es un plan asistencial. Es una política de desarrollo productivo local. Fortalece sectores estratégicos de la matriz industrial de Río Cuarto, mejora la empleabilidad, impulsa la productividad y consolida la idea del trabajo como derecho y como motor del desarrollo económico con impacto territorial”.
Financiamiento progresivo
En cuanto al esquema de financiamiento, Miranda explicó que el municipio asumiría un rol clave en la etapa inicial.
“El municipio financia la etapa inicial del mes 1 al 3 prácticamente al 100%. Del mes 3 al 5 se comparten las cargas 50 y 50 entre lo privado y lo público. Y de ahí en adelante el proyecto quedaría totalmente en manos del privado”, detalló.
A su entender, la clave es que el Estado municipal tome la iniciativa en un contexto donde el empleo formal escasea. “En el contexto en el que nos encontramos en nuestro país, donde el empleo formal es una reliquia encontrarlo, me parece importante que desde el Estado municipal se empiecen a generar este tipo de espacios donde podamos generar empleo genuino”, expresó Miranda.
Cupos por sector e inclusión
El proyecto establece 50 cupos para cada uno de los siguientes sectores: Construcción, Metalúrgico, Frigorífico, Alimenticio, y Mecánico y gráfico.
Además, contempla criterios de equidad: “El 5% del total de los cupos sería para personas con discapacidad y personas trasplantadas, y un 10% para mujeres con hijos menores a cargo o con hijos con discapacidad”, contó.
Podrán postularse personas de entre 18 y 45 años con domicilio en la ciudad, desempleadas o en situación de informalidad laboral.
Respecto de las empresas, la cantidad de beneficiarios dependerá del número de trabajadores registrados: “De 2 a 5 trabajadores registrados tendrán un beneficiario; de 6 a 9, dos beneficiarios; de 10 a 19, tres; de 20 a 29, cuatro; y de 30 o más trabajadores, hasta cinco beneficiarios”.
Consultado sobre la viabilidad económica, Miranda sostuvo que la discusión no puede limitarse únicamente al dinero disponible. “Esa es una primera mirada, pero es una mirada reduccionista el tema económico, porque sabemos que los recursos nunca alcanzan para los Estados”, expresó.
En ese sentido, planteó la necesidad de una decisión política firme y de articulación entre distintos niveles de gobierno y el sector privado. “Si empezamos a articular público-privado, Estado provincial, Estado municipal y, por qué no, el Estado nacional, el municipio lo que tiene que hacer es gestionar los recursos adecuados e invertir en una política de empleabilidad para achicar la brecha”, agregó.
El concejal fue enfático al señalar que la ciudad necesita retomar una agenda activa en materia laboral. “Hace más de 15 años que en nuestra ciudad no tenemos una política de empleo formal”.
Finalmente, sostuvo que la implementación de estos proyectos enviaría una señal clara al sector productivo local: “Río Cuarto sí está preparada para una política seria de generación de empleo”.
Ambas iniciativas continúan en análisis dentro del Concejo y forman parte de un debate más amplio sobre cómo fortalecer la matriz productiva y promover oportunidades laborales en la ciudad.


