La iniciativa volvió a reunir a familias para plantar nueve árboles, uno por cada niño y niña nacido entre septiembre de 2025 y 2026.
Nueve niños y niñas nacidos durante el último año quedaron vinculados a un nuevo árbol en la comunidad, a través del proyecto “Un nacimiento, un árbol de futuro”, una iniciativa que busca asociar cada nuevo nacimiento con la plantación de un ejemplar.
La actividad se realizó este domingo en el predio del Foro Cívico Cultural Municipal, en el marco de las celebraciones por la llegada de la primavera. Según se informó, fueron plantados nueve árboles, correspondientes a niños y niñas nacidos entre septiembre de 2025 y septiembre de 2026.
La propuesta se desarrolla por segundo año consecutivo y convoca a las familias de los recién nacidos a participar de una jornada que combina la celebración de los nuevos integrantes de la comunidad con una acción vinculada al cuidado del ambiente.
Una iniciativa que busca crecer junto a la comunidad
De acuerdo con la información difundida por los organizadores, cada ejemplar plantado representa simbólicamente una nueva vida y propone establecer un vínculo entre el crecimiento de los árboles y el de los niños y niñas que motivaron la plantación.
La jornada reunió a las familias que se sumaron a la propuesta, quienes participaron de la plantación de los nueve ejemplares en el espacio municipal.
El proyecto apunta además a generar un espacio de encuentro comunitario alrededor de una acción ambiental. La idea es que los árboles permanezcan como una referencia vinculada a quienes nacieron durante ese período y que, con el paso de los años, puedan acompañar simbólicamente sus historias de crecimiento.
Un árbol por cada nacimiento
“Un nacimiento, un árbol de futuro” lleva dos años de realización y plantea una continuidad anual de la actividad. En esta edición, el período contemplado abarcó los nacimientos registrados entre septiembre de 2025 y septiembre de 2026.
La propuesta combina así una celebración familiar con la incorporación de nuevos ejemplares al espacio verde. Cada árbol representa a uno de los nueve niños y niñas incluidos en esta edición.
Desde la organización destacaron el acompañamiento de las familias y señalaron que la iniciativa busca sostenerse año tras año como una forma de construir una comunidad más verde y promover el cuidado de los espacios compartidos.
La actividad se suma a las acciones comunitarias que vinculan el ambiente con acontecimientos significativos para las familias. En este caso, el nacimiento se transforma en el punto de partida para una historia que también queda representada en un árbol que crecerá en el mismo entorno.
