Miguel Ricciardulli, referente del SUTNA, advierte sobre la incertidumbre de 900 familias frente a la apertura de importaciones.
La tensión en la planta de neumáticos Fate alcanzó un punto crítico este sábado luego de que los empleados denunciaran un lockout patronal, tras constatar —según afirman— que la firma no acató la conciliación obligatoria dictada por la Secretaría de Trabajo.
De acuerdo con lo señalado por Miguel Ricciardulli, secretario ejecutivo del Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA), los operarios se presentaron a cumplir sus tareas pero se encontraron con las instalaciones cerradas, lo que motivó una permanencia en los portones de la fábrica.
“En el día de ayer los compañeros se presentaron a prestar tarea y la empresa no abrió las puertas”, afirmó el dirigente en declaraciones a Splendid AM 990, donde subrayó que la planta continúa “con candados y cadenas” pese a la vigencia de la medida legal que debería retrotraer los despidos.
Disputa económica y apertura de importaciones
El conflicto se enmarca en un escenario de disputa política y económica que, según el gremio, deja a los trabajadores en una situación de extrema vulnerabilidad. Ricciardulli sostuvo que el sector se encuentra atrapado entre las decisiones oficiales que fomentan la importación de productos extranjeros y la postura empresarial frente a la competencia externa.
“Quedamos en el medio de una discusión entre el Gobierno y lo que es el empresario”, expresó el referente sindical, al tiempo que cuestionó las políticas que priorizan el consumo de bienes importados por sobre la producción nacional, lo que —advirtió— agrava la incertidumbre sobre la continuidad de las fuentes laborales.
Despidos y preocupación social
La crisis impacta de lleno en la economía de unas 900 familias vinculadas a la planta ubicada en el norte del Gran Buenos Aires. Según pudo saber la agencia Noticias Argentinas, el representante gremial —con 18 años de antigüedad en la empresa— describió un panorama preocupante en el que incluso trabajadores con licencia médica o en período de vacaciones recibieron telegramas de despido.
“Tenemos un compañero que fue operado por situaciones de salud y también fue despedido”, denunció.
En este contexto, el sindicato impulsa medidas de visibilización y resistencia, entre ellas una jornada cultural solidaria prevista para este domingo en la puerta de la fábrica, con la participación de artistas y bandas musicales.
“Mañana vamos a estar haciendo algo solidario en la puerta de la fábrica donde se van a acercar los vecinos”, concluyó Ricciardulli, remarcando que, pese a los despidos y el cierre patronal denunciado, la planta se encuentra en condiciones técnicas de retomar la producción de inmediato si existe voluntad política y empresarial para hacerlo.


