En el marco del Viernes Santo, la ciudad de Río Cuarto fue escenario de una intensa jornada de fe popular que reunió a cientos de fieles a lo largo del día, a pesar de las condiciones climáticas adversas. El Municipio tuvo que suspender la actividad programada de la visita a las 7 iglesias.
Desde temprano, vecinos y creyentes participaron de las tradicionales visitas a las siete iglesias y de los distintos Vía Crucis organizados en distintos puntos de la ciudad. Aunque la lluvia obligó a suspender algunas actividades —como la visita guiada prevista desde el Kiosco Parisino—, no logró opacar la convocatoria ni el fervor religioso.
Uno de los momentos destacados de la jornada se vivió por la mañana en el Parque del Centro Cívico, donde se encuentra la recientemente inaugurada escultura del Cristo Redentor. Allí, el párroco de Santa Rosa, José Luis Benfatto, encabezó uno de los primeros Vía Crucis del día.
Por la tarde, el sacerdote Carlos Juncos, de la parroquia San Roque, protagonizó la representación de Jesús cargando la cruz, una de las escenas más conmovedoras de la jornada. En tanto, ya entrada la noche, se desarrolló el Vía Crucis central que partió desde la iglesia San Francisco y culminó en la Catedral, con una importante participación de fieles.
Previamente, el obispo Adolfo Uriona presidió la lectura de la Pasión y Muerte de Cristo, en uno de los momentos litúrgicos más significativos del calendario cristiano.
Bendición del Cristo Redentor
En este contexto, también se llevó a cabo la bendición de la nueva imagen del Cristo Redentor, una obra que completa el recorrido del Vía Crucis en el predio del Centro Cívico.
La escultura, impulsada por la comunidad junto al sector privado, fue pensada como un símbolo de fe y esperanza. Su diseño contempla una orientación hacia los cuatro puntos cardinales, con el objetivo de “abrazar” simbólicamente a toda la ciudad, y cuenta además con iluminación nocturna que la hace visible desde distintos sectores.
Durante la ceremonia, monseñor Uriona destacó: “Es una gran alegría en este Viernes Santo poder terminar esta obra que empezaron gente de la comunidad junto con empresas, con la ayuda de muchas personas y que se pudo concretar”.
También remarcó el sentido espiritual de la fecha: “Mirar la cruz es mirar también nuestras cruces, es saber que Jesús ha venido a traernos la salvación”.
Y agregó: “El mensaje es que no perdamos la fe, que renovemos la confianza y que le pidamos al Señor que nos ayude a cargar con la cruz”.
Desde temprano, vecinos y creyentes participaron de las tradicionales visitas a las siete iglesias y de los distintos Vía Crucis organizados en distintos puntos de la ciudad. Aunque la lluvia obligó a suspender algunas actividades —como la visita guiada prevista desde el Kiosco Parisino—, no logró opacar la convocatoria ni el fervor religioso.
Uno de los momentos destacados de la jornada se vivió por la mañana en el Parque del Centro Cívico, donde se encuentra la recientemente inaugurada escultura del Cristo Redentor. Allí, el párroco de Santa Rosa, José Luis Benfatto, encabezó uno de los primeros Vía Crucis del día.
Por la tarde, el sacerdote Carlos Juncos, de la parroquia San Roque, protagonizó la representación de Jesús cargando la cruz, una de las escenas más conmovedoras de la jornada. En tanto, ya entrada la noche, se desarrolló el Vía Crucis central que partió desde la iglesia San Francisco y culminó en la Catedral, con una importante participación de fieles.
Previamente, el obispo Adolfo Uriona presidió la lectura de la Pasión y Muerte de Cristo, en uno de los momentos litúrgicos más significativos del calendario cristiano.
Un Vía Crucis comunitario en el oeste de la ciudad
En paralelo a las celebraciones tradicionales, el sector oeste de Río Cuarto se preparó para vivir una jornada especial de fe y encuentro comunitario. Tras detectar la ausencia de este tipo de propuestas en la zona de Perpetual, vecinos y referentes de las comunidades de San Roque y Villa Dalcar organizaron un Vía Crucis con una fuerte impronta participativa.
Rubén, integrante de la organización, explicó que la iniciativa fue consensuada junto al padre Carlos Juncos y destacó el espíritu de la propuesta: “Nos animamos a realizar este Vía Crucis que va a ser personificado y a su vez contemplativo, para que la gente pueda contemplar cada estación con personajes que van a tratar de que las personas que vengan a presenciarlo también sean partícipes de esta pasión de Jesús con la cruz”.
La actividad tuvo como punto de encuentro la Plaza Cardarelli, en la intersección de las calles Río Pilcomayo y Lago Lácar. Desde allí, la procesión avanzó por Lago Lácar hasta calle Tejerina, continuando luego hasta la capilla del sector.
El cierre se realizó en el predio contiguo conocido como “el campito”, donde se encuentra la gruta de la Virgen del Rosario, escenario elegido para la bendición final y el momento más emotivo del recorrido.
Continúan las celebraciones
Las actividades litúrgicas continuarán este sábado con la celebración de la Vigilia Pascual y culminarán el domingo con la celebración de la Pascua, una de las fechas más importantes para la comunidad cristiana.
Foto: LV16


