Un informe privado señala que los aumentos se ubicaron por debajo de la inflación y que los juguetes siguen siendo los obsequios más elegidos para el 6 de enero.
A pocas horas de la celebración del Día de Reyes Magos, un relevamiento privado estima que los regalos registraron aumentos interanuales de hasta el 33% y que el gasto promedio por obsequio será de $59.500. El dato surge de un informe elaborado por la consultora Focus Market, que analizó precios, hábitos de consumo y proyecciones de venta para esta fecha clave del calendario comercial.
Según el estudio, los juguetes continúan liderando las preferencias, con el 38% de la demanda, seguidos por indumentaria (20%) y libros didácticos (14%). En el rubro de mayor consumo, los precios mostraron subas por debajo del nivel general de inflación, un fenómeno que los analistas vinculan con la fuerte competencia del sector y la necesidad de sostener el volumen de ventas.
El relevamiento indica que los mismos juguetes comparados con 2025 presentan incrementos de hasta el 33%. Como ejemplo, un juego de memoria que el año pasado costaba $28.491, hoy se vende a $37.990. En términos generales, el gasto promedio por regalo creció un 25% interanual, ya que en la previa de Reyes de 2025 se ubicaba en $47.460.
Entre los juguetes más solicitados, los precios muestran una amplia dispersión: desde opciones accesibles, como juegos de magia desde $9.000, hasta productos de mayor valor como monopatines plegables que superan los $180.000 o figuras y robots de gran tamaño que rondan los $500.000.
Desde Focus Market explicaron que el comportamiento de los precios responde a un mercado altamente competitivo, donde muchos comercios absorbieron parte de los costos y reforzaron estrategias de promociones, descuentos y financiación. En cuanto a los canales de compra, los centros comerciales a cielo abierto encabezan las elecciones, seguidos muy de cerca por el comercio electrónico y los shoppings, en un esquema de consumo cada vez más marcado por la omnicanalidad.
De cara a la noche de Reyes, las expectativas de venta se apoyan en esa combinación entre tiendas físicas y plataformas digitales, con compras de último momento, retiro en locales y envíos a domicilio, en un contexto donde las promociones bancarias y las cuotas sin interés vuelven a jugar un rol decisivo.


