La titular del bloque oficialista en el Senado, Patricia Bullrich, se mostró confiada en reunir los votos necesarios para aprobar el proyecto de reforma laboral que el Gobierno denomina, con un eufemismo, “modernización laboral”, una iniciativa que el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, reconoció como una de las principales “obsesiones” de la gestión de Javier Milei.

Bullrich anunció este martes que, junto a otros bloques dialoguistas, se formalizó el pedido de una sesión especial para el próximo 11 de febrero, con el objetivo de debatir el proyecto en el recinto de la Cámara alta. Además, aseguró que existe un acuerdo en el 95% de los puntos con las fuerzas políticas que acompañarán la iniciativa.

“Creemos que tenemos los votos”, afirmó la senadora ante la prensa, tras una reunión con los jefes de bloque Eduardo Vischi (UCR), Luis Juez (Frente Cívico), Carlos Arce (Frente Renovador de la Concordia) y Edith Terenzi (Despierta Chubut).

El encuentro, realizado en el despacho del bloque radical, contó además con la participación de legisladores de otros espacios dialoguistas, entre ellos Beatriz Ávila (Independencia), Martín Goerling Lara (PRO), Carlos “Camau” Espínola (Provincias Unidas) y Julieta Corroza (La Neuquinidad).

“Va a ser una ley histórica y va a favorecer muchísimo al país. Hoy estuvimos revisando artículo por artículo y nos llevamos un compromiso consolidado de todos los bloques. Tenemos los números necesarios y un compromiso para avanzar en la redacción final de aquí al viernes y cerrar el lunes un dictamen definitivo”, sostuvo Bullrich.

La reforma laboral se convirtió en uno de los ejes centrales de las sesiones extraordinarias convocadas por el Ejecutivo. En ese marco, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, ratificó esta semana la prioridad política del proyecto.

“Estamos obsesionados con la modernización laboral desde el principio del Gobierno, desde hace diez años”, señaló Adorni en una entrevista radial, y agregó: “Nos parece increíble que alguien esté en contra de esta modernización. Me parece de mal gusto”.

Con el pedido de sesión ya formalizado, el oficialismo acelera las negociaciones para llegar al recinto con un dictamen cerrado y avanzar en una de las reformas estructurales más sensibles de la agenda legislativa.

¡Viralizalo!