Con una proyección de 154,8 millones de toneladas, la producción de granos crecería 12% interanual y superaría el récord de 2018/19, traccionada por rindes récord en cultivos de invierno y una fuerte recuperación del maíz.
Las perspectivas para la campaña agrícola 2025/26 en Argentina muestran un escenario ampliamente favorable, con una producción total de granos estimada en 154,8 millones de toneladas. La cifra representa un incremento del 12% respecto del ciclo anterior y permitiría superar el máximo histórico alcanzado en la campaña 2018/19, cuando se registraron 141,5 millones de toneladas.
El repunte productivo se explica, en gran medida, por la mejora de las condiciones climáticas luego de varios ciclos atravesados por sequías y eventos extremos. Un invierno con precipitaciones por encima de lo normal permitió que las siembras se desarrollaran con buena humedad en los suelos, generando un punto de partida alentador para los cultivos.
En ese contexto, los cultivos de invierno muestran desempeños destacados. El trigo alcanzaría una producción récord de 27,7 millones de toneladas, mientras que la cebada llegaría a 5,6 millones, consolidando una campaña excepcional para ambos granos. En paralelo, la cosecha gruesa también exhibe señales de recuperación, especialmente en el maíz, cuya producción se proyecta en 61 millones de toneladas, un 22% más que en la campaña previa, favorecida por la recomposición del área sembrada.
Según el informe de la Bolsa de Comercio de Rosario, al que accedió la Agencia Noticias Argentinas, si bien el escenario para los cultivos de verano es positivo, el resultado final dependerá de la evolución climática durante los próximos meses, una variable clave para confirmar las proyecciones actuales.
Desde el punto de vista comercial, el ciclo 2025/26 también marcaría un hito. Se prevén exportaciones de granos, harinas y aceites por 110 millones de toneladas, el mayor volumen registrado hasta el momento. En términos de divisas, las ventas externas generarían ingresos por 36.800 millones de dólares, con el complejo sojero como principal aportante, seguido por el maíz y el trigo.
El impacto fiscal también sería significativo. La recaudación por Derechos de Exportación de las seis principales cadenas agroindustriales alcanzaría los 4.830 millones de dólares en 2026, un 4% más que lo estimado para 2025, con el complejo soja concentrando la mayor parte de ese aporte. En conjunto, los números refuerzan la expectativa de que el agro vuelva a ocupar un rol central en la recuperación económica del país.


