Con Alejandra Vigo y Carlos “Camau” Espínola como integrantes, el espacio provincialista debutó oficialmente en la Cámara alta y trabaja en la conformación de un interbloque que le permita ganar peso en la distribución de comisiones y en la negociación parlamentaria.
A pocos días del inicio del tratamiento de la reforma laboral en el Senado, el escenario político de la Cámara alta sumó un nuevo actor con la formalización del bloque Provincias Unidas. La bancada quedó integrada por la senadora cordobesa Alejandra Vigo y el correntino Carlos “Camau” Espínola, quienes hasta fines de 2025 actuaban bajo la denominación Unidad Federal.
El cambio de nombre implicó el desembarco oficial del sello Provincias Unidas en el Senado, un espacio que ya tenía presencia en Diputados y que ahora busca consolidar una estrategia de ampliación para fortalecer su incidencia en la agenda legislativa. Según se indicó desde el entorno de los senadores, el objetivo inmediato es conformar un interbloque que les permita disputar lugares en las comisiones y mejorar su capacidad de negociación.
Entre las posibles incorporaciones aparece la senadora por Chubut, Edith Terenzi, de origen radical y actualmente integrante de un unibloque. Terenzi mantiene antecedentes de trabajo conjunto con Vigo y Espínola, ya que formó parte de una experiencia previa bajo el nombre “Las Provincias Unidas”, junto a otros legisladores de distintas provincias. Ese armado se disolvió en pocos meses tras cambios políticos internos y la salida de algunos de sus integrantes.
También se observa con atención la situación del espacio “Moveré por Santa Cruz”, donde conviven posiciones diferentes entre el senador José María Carambia, que busca una línea autónoma del gobernador Claudio Vidal, y la senadora Natalia Gadano, que mantiene diálogo tanto con el mandatario provincial como con otros sectores. Desde distintas bancadas reconocen que durante febrero podrían registrarse movimientos que reconfiguren el mapa político del Senado.
La consolidación de Provincias Unidas se produce en un contexto de reordenamiento de otros bloques. El PRO, por ejemplo, quedó reducido a tres senadores luego de que Beatriz Ávila se alineara con el gobernador tucumano Osvaldo Jaldo y de que Luis Juez adoptara una posición cercana a La Libertad Avanza. A esto se suma la imposibilidad de renovar bancas en las últimas elecciones, lo que debilitó aún más su presencia en la Cámara alta.
En paralelo, en la Cámara de Diputados también se registraron cambios durante el receso legislativo. La diputada Marcela Pagano dejó el bloque País Federal y retomó la denominación “Coherencia”, esta vez como monobloque. País Federal, que había proyectado conformar un interbloque de mayor volumen junto a otros espacios, quedó reducido a dos integrantes y con menor capacidad de articulación.
El avance de Provincias Unidas en el Senado se inscribe en la antesala del debate por la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional, previsto para comenzar el 2 de febrero. En ese marco, la conformación y ampliación de nuevos bloques e interbloques aparece como una variable clave para la construcción de mayorías y para la definición de la correlación de fuerzas en la Cámara alta.

