La Cámara de Empresarios Lecheros de Córdoba (CEL) alertó sobre una nueva pérdida de rentabilidad del sector primario y aseguró que otros eslabones de la cadena láctea están absorbiendo una mayor porción del valor final de los productos.

Según datos difundidos por la entidad, en diciembre de 2025 la participación del productor en el precio final de los lácteos fue del 24,3%, el nivel más bajo desde 2018. Históricamente, esa participación se ubicó en torno al 30%, lo que implica que el tambero pasó de recibir cerca de un tercio del valor que paga el consumidor a apenas una cuarta parte.

Desde la CEL señalaron que, si bien durante 2025 la producción lechera creció un 10% interanual, ese aumento de volumen no se tradujo en mejores ingresos para el productor. Por el contrario, advierten que el sector atraviesa nuevamente un escenario de incertidumbre y pérdida de rentabilidad que pone en riesgo la continuidad de la actividad, una de las que mayor empleo y arraigo genera por hectárea en el ámbito agropecuario.

La entidad remarcó que el precio en tranquera de tambo permanece prácticamente congelado desde mayo de 2025. De acuerdo con el sistema SIGLeA, el valor de la leche cruda aumentó solo un 8% a lo largo del año, mientras que el precio de salida de fábrica se incrementó un 16% en el mismo período. A esto se suma que los sólidos útiles de la leche crecieron un 2% respecto de 2024.

Un informe citado de Dairylando muestra que, entre diciembre de 2024 y diciembre de 2025, el índice mayorista de lácteos subió 17,4%, frente al escaso aumento del precio recibido por el productor. No obstante, desde la CEL advierten que los precios finales tampoco lograron acompañar plenamente la inflación.

A este escenario económico se agregan factores climáticos adversos. La cámara explicó que las precipitaciones por debajo de las medias normales desde diciembre de 2025, combinadas con altas temperaturas, afectaron la cantidad y calidad de las reservas forrajeras, como silaje de maíz, heno y maíz grano. Esta situación impactará en la producción por vaca y elevará los costos de alimentación proyectados para 2026.

Finalmente, desde la CEL afirmaron que los productores realizaron las inversiones necesarias para aumentar los volúmenes de producción, pero que ese esfuerzo no se ve reflejado en una mayor participación en el precio final de los lácteos. En ese marco, reiteraron la necesidad de retomar el diálogo entre todos los actores de la cadena para revertir la situación del productor primario.

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