El operativo PRISMA 2026 registró una mejora en los desempeños de lectura de los estudiantes cordobeses respecto de la primera toma realizada en 2025. Según los resultados oficiales difundidos por el Ministerio de Educación de Córdoba, nueve de cada diez estudiantes evaluados se ubicaron en los niveles de desempeño esperados para esta etapa del ciclo lectivo.
La primera toma del operativo de Fluidez y Comprensión Lectora se realizó durante la primera semana de junio y alcanzó a 66.706 estudiantes de 2.596 escuelas de gestión estatal y privada de toda la provincia.
Fueron evaluados 35.777 estudiantes de 3° grado de nivel primario y 30.929 de 1° año de nivel secundario. Los resultados fueron procesados por la Dirección General de Planeamiento, Evaluación y Prospectiva Educativa.
Menos estudiantes en el Nivel Crítico
Uno de los principales datos de la evaluación es la reducción de los estudiantes ubicados en el Nivel Crítico respecto de la primera toma de 2025. En primaria, la disminución fue de 4 puntos porcentuales, mientras que en secundaria alcanzó los 2,7 puntos porcentuales.
El informe oficial señala además que, en comparación con el año pasado, hay aproximadamente un estudiante más por cada diez que se encuentra en los niveles de lectura considerados esperados para el momento del ciclo lectivo en que se realizó la evaluación.
El operativo contempla cuatro niveles de desempeño: Esperado, En Proceso, Incipiente y Crítico. En esta primera instancia, tanto el nivel Esperado como el nivel En Proceso forman parte de los desempeños que se pretenden alcanzar de acuerdo con el momento del año escolar.
PRISMA analiza dos dimensiones vinculadas con las habilidades lectoras. Por un lado, la Fluidez Lectora, que contempla aspectos como velocidad, prosodia, pausas y volumen. Por otro, la Comprensión Lectora, que considera la extracción de información, la realización de inferencias y la reconstrucción del sentido global de los textos.
Los resultados serán utilizados para planificar las clases
De acuerdo con la descripción del Ministerio de Educación, el nivel Esperado corresponde a estudiantes que leen con ritmo natural, respetan los signos de puntuación y pueden jerarquizar las ideas principales de un texto.
En el nivel En Proceso se ubican quienes presentan una lectura adecuada y comprenden lo que leen, aunque todavía requieren acompañamiento para avanzar. Los niveles Incipiente y Crítico concentran mayores dificultades de fluidez y comprensión y requieren intervenciones pedagógicas específicas.
El ministro de Educación de Córdoba, Horacio Ferreyra, vinculó los resultados con el trabajo desarrollado por docentes, equipos directivos, supervisores y familias. También destacó la importancia de la lectura autónoma para el aprendizaje en las distintas áreas del conocimiento.
Por su parte, Gabriela Brandán Zehnder, directora general de Planeamiento, Evaluación y Prospectiva Educativa, sostuvo que los datos permiten analizar los efectos de las políticas de alfabetización y del acompañamiento de las trayectorias lectoras.
Desde el área de evaluación, Pablo Dellarosa remarcó la importancia de utilizar la información obtenida para la planificación pedagógica e institucional y para definir estrategias destinadas a consolidar los aprendizajes y atender las dificultades detectadas.
La segunda toma será en octubre
Los reportes nominales de la primera evaluación ya se encuentran disponibles para las escuelas en la sección “Mi Escuela en Datos” del Sistema Gestión Estudiantes (SGE).
La herramienta permite a los equipos docentes y directivos acceder a información específica sobre el desempeño de sus estudiantes, identificar fortalezas y aspectos a mejorar y diseñar estrategias de acompañamiento diferenciadas.
La segunda toma del PRISMA 2026 está prevista para octubre. Esa instancia permitirá comparar los desempeños registrados durante el año y observar la evolución de las habilidades de fluidez y comprensión lectora.
Según el Ministerio de Educación, los nuevos resultados también permitirán analizar el impacto de las intervenciones y estrategias didácticas implementadas por docentes e instituciones a partir del diagnóstico realizado durante la primera evaluación.
De esta manera, PRISMA funciona no solamente como una instancia de medición, sino también como una herramienta para orientar las decisiones pedagógicas durante el ciclo lectivo.
