La Red de Autoridades de Institutos de Ciencia y Tecnología advirtió que la inversión nacional en ciencia alcanzará en 2026 su nivel más bajo en relación con el PBI. Reclaman una recomposición urgente del presupuesto y cuestionan el impacto de los recortes sobre el CONICET y los jóvenes investigadores.

Representantes de organismos científicos y tecnológicos de todo el país expresaron su preocupación por la situación que atraviesa el sistema de investigación argentino y denunciaron un fuerte deterioro presupuestario que, según sostienen, compromete el futuro de la actividad científica nacional.

El pronunciamiento fue realizado por la Red de Autoridades de Institutos de Ciencia y Tecnología de Argentina (RAICYT), integrada por investigadores y directivos de organismos como el CONICET, universidades nacionales y otras instituciones vinculadas a la producción de conocimiento.

En un documento titulado «La ciencia y la tecnología argentinas atraviesan la peor crisis presupuestaria de su historia», la entidad sostuvo que la inversión destinada a la función Ciencia y Tecnología representará este año apenas el 0,164% del Producto Bruto Interno (PBI).

Según señalaron, se trata de un porcentaje inferior incluso al registrado durante 2002, en plena crisis económica y social del país.

Además, afirmaron que el deterioro acumulado de los recursos destinados al sector supera el 45%, situación que atribuyen a decisiones adoptadas por el Gobierno nacional.

«Estamos frente a una destrucción sistemática del sistema científico nacional», expresaron desde la organización.

Impacto en el CONICET y en los investigadores

Entre los principales cuestionamientos, RAICYT advirtió que el CONICET podría perder cerca del 43% de su presupuesto en dos años, mientras que los trabajadores del sector habrían sufrido una pérdida cercana al 40% del poder adquisitivo.

También alertaron sobre demoras en la incorporación de investigadores y personal de apoyo que ya aprobaron los concursos correspondientes, así como sobre la falta de definiciones respecto de programas de financiamiento para proyectos científicos.

Otro de los puntos destacados del comunicado es la situación de los jóvenes investigadores. Según explicaron, quienes se postulan para ingresar a la Carrera de Investigador Científico podrían quedar durante varios meses sin becas ni ingresos hasta que se publiquen los resultados de las convocatorias.

Desde la entidad consideran que este escenario favorece la emigración de profesionales altamente capacitados y pone en riesgo la continuidad de grupos de investigación construidos durante años.

Reclamos al Gobierno nacional

Frente a este panorama, RAICYT reclamó una recomposición urgente de las partidas presupuestarias destinadas a ciencia y tecnología.

Entre las medidas solicitadas figuran la recuperación salarial de investigadores y becarios, la incorporación inmediata de personal que ya fue seleccionado mediante concursos, la extensión de becas posdoctorales, la normalización de convocatorias de financiamiento y soluciones para los problemas que atraviesa la cobertura de salud del sector.

La red también remarcó que el desarrollo científico constituye una herramienta estratégica para el crecimiento del país y defendió la necesidad de sostener políticas públicas de largo plazo en materia de investigación.

«Sin ciencia no hay un futuro promisorio posible para el desarrollo de nuestro país», concluyeron desde la organización.

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