La Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC) vivió una nueva jornada de paro del personal nodocente con un fuerte nivel de adhesión. Desde la Asociación de Trabajadores de la UNRC (ATURC) informaron que la medida de fuerza registró un 100% de acatamiento, sin asistencia a los lugares de trabajo.
“Al igual que en paros anteriores, hoy hubo 100% de acatamiento”, señalaron desde el gremio, al tiempo que agradecieron a las y los trabajadores nodocentes por acompañar la medida en reclamo por mejoras salariales y presupuestarias.
En este contexto, la jornada estuvo atravesada además por una noticia clave para el sistema universitario: la Justicia Federal volvió a fallar a favor de las universidades y ordenó al Gobierno nacional cumplir con la Ley de Financiamiento Universitario.
El pronunciamiento de la Cámara Contencioso Administrativo Federal ratificó una medida cautelar que obliga al Poder Ejecutivo a garantizar la aplicación de los artículos centrales de la ley 27.795, vinculados a la actualización salarial de docentes y nodocentes, así como a la recomposición de becas estudiantiles.
Según se desprende del fallo, el tribunal consideró que existe una “inobservancia clara” por parte del Estado al no aplicar la normativa vigente, y advirtió sobre el impacto negativo en los ingresos de trabajadores universitarios y en el sostenimiento del sistema educativo. Además, remarcó que el proceso legislativo fue completado conforme a la Constitución, por lo que el Ejecutivo no puede suspender su implementación.
Desde ATURC celebraron la decisión judicial y la interpretaron como un respaldo a los reclamos del sector. “Hoy la Justicia Federal le ordenó a Milei, por segunda vez, que cumpla la Ley de Financiamiento Universitario”, expresaron.
En ese sentido, el gremio remarcó que el conflicto continúa abierto y que las medidas de fuerza seguirán siendo parte del plan de lucha: “No olvidamos que la lucha continúa”.
El paro en la UNRC se enmarca en un escenario nacional de tensión entre las universidades públicas y el Gobierno por el presupuesto educativo y la pérdida del poder adquisitivo de los salarios, una situación que mantiene en alerta a toda la comunidad universitaria.


