El presidente apuntó contra el empresario tras la derrota del holding en la compulsa por la provisión de caños para la obra vinculada a Vaca Muerta. También acusó a periodistas y “operadores” de responder a intereses económicos.
El presidente Javier Milei volvió a escalar el enfrentamiento con Techint luego de que el holding perdiera la licitación para proveer caños con costura destinados al gasoducto en Río Negro, obra clave para el transporte de gas desde Vaca Muerta. A través de su cuenta oficial en la red social X, el mandatario se refirió de manera personal al titular del grupo empresario, Paolo Rocca, a quien llamó “Don Chatarrín de los tubitos caros”, en alusión al precio de la oferta presentada por la firma.
Las declaraciones de Milei se dieron como continuidad de los dichos del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, quien había celebrado que la propuesta de Techint, la única empresa nacional que participó de la licitación, no fuera seleccionada. La adjudicación quedó en manos de una compañía india cuya oferta fue aproximadamente un 40% más baja que la presentada por el grupo argentino.
El conflicto se profundizó luego de que trascendiera que Techint evalúa iniciar un proceso antidumping, al considerar que la empresa ganadora compitió con precios por debajo de los valores de mercado. En ese contexto, Milei atacó a la periodista Sofía Diamante, del diario La Nación, quien había informado sobre esa posibilidad. “DESENMASCARANDO OPERADORES. Aquí tenemos a carboncito que sale en defensa de Don Chatarrín de los Tubitos CAROS… VLLC!”, escribió el Presidente.
En otro mensaje, Milei amplió sus críticas y sugirió que existen vínculos económicos entre empresarios, periodistas y dirigentes políticos. “Si ves ‘periodistas’, ‘economistas’ y políticos hablándote de la industria del acero y los perjuicios que causa la apertura, ya sabés quién le llena el sobre”, expresó, sin mencionar nombres propios.
La tensión generada por este cruce también impacta de manera indirecta en la estructura del Gobierno, ya que el CEO de YPF, Horacio Marín, es un histórico hombre de Techint. Marín ingresó al holding en 1988, dentro de Tecpetrol, y desarrolló allí gran parte de su carrera profesional antes de ser designado por Milei al frente de la petrolera estatal.
Tras las declaraciones presidenciales, Marín evitó referirse al conflicto de manera directa y destacó el avance de la obra del Oleoducto Vaca Muerta Sur, un proyecto adjudicado a Techint. Señaló que se trata de “la obra de infraestructura más importante de los últimos 40 años para la energía argentina” y afirmó que permitió acceder a un financiamiento por 2.000 millones de dólares. Además, indicó que la infraestructura tendrá capacidad para transportar hasta 550 mil barriles diarios y generar exportaciones por más de 15.000 millones de dólares al año.
El vínculo entre Techint y distintos funcionarios del actual gobierno también quedó expuesto a partir de otros nombres. El secretario de Trabajo, Julio Cordero, se desempeñó durante tres décadas en el grupo empresario, mientras que Miguel Ángel Ponte, ex secretario de Empleo, también desarrolló gran parte de su carrera en el holding.
La disputa entre el Presidente y uno de los conglomerados industriales más importantes del país se da en un contexto de fuerte debate sobre la apertura económica, la política industrial y el rol del Estado en las grandes obras de infraestructura energética vinculadas al desarrollo de Vaca Muerta.

