El Banco Mundial analiza una garantía para Argentina en medio de negociaciones por deuda; el objetivo es refinanciar vencimientos y bajar costos financieros.
El ministro de Economía, Luis Caputo, avanza en Washington D.C. con gestiones para conseguir financiamiento internacional que permita refinanciar vencimientos de deuda de Argentina. En ese marco, el Banco Mundial confirmó que evalúa otorgar una garantía de hasta US$2.000 millones, sujeta a la aprobación de su directorio.
El anuncio se conoció tras una reunión entre Caputo y el presidente del organismo, Ajay Banga, en el marco de la Asamblea de Primavera del Fondo Monetario Internacional. Según indicaron desde la entidad, el objetivo es “ayudar a refinanciar una porción relevante de la deuda de Argentina, reducir costos de financiamiento y mejorar las condiciones para la inversión”.
Negociaciones en marcha por la deuda
La posible garantía del Banco Mundial forma parte de una estrategia más amplia del gobierno de Javier Milei para afrontar compromisos de deuda en el corto plazo. En particular, se busca cubrir vencimientos previstos para los próximos meses, entre ellos uno relevante en julio.
Desde el organismo internacional aclararon que la operación aún debe ser evaluada por el Directorio Ejecutivo, por lo que no se trata de un acuerdo cerrado. Sin embargo, destacaron el respaldo a las reformas económicas impulsadas por el Ejecutivo nacional, orientadas a fortalecer la confianza de los mercados.
Reuniones con organismos internacionales
En paralelo, Caputo tiene previsto mantener encuentros con otras entidades financieras. Entre ellas, el titular de la CAF, Sergio Díaz-Granados, y el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, Ilan Goldfajn.
El objetivo de estas reuniones es conseguir líneas de respaldo similares que permitan garantizar el pago de deuda y mejorar las condiciones de financiamiento para el país.
Avances con el FMI
En este contexto, el Fondo Monetario Internacional confirmó el inicio de la segunda revisión del programa vigente con Argentina. Este proceso habilitaría un desembolso cercano a los US$1.000 millones, lo que representaría un alivio parcial para las cuentas públicas.
Las negociaciones se desarrollan en un escenario de fuerte presión sobre la deuda y la necesidad de acceder a financiamiento externo en condiciones más favorables. Según fuentes oficiales, el objetivo es reducir tasas y extender plazos, en línea con la estrategia económica del gobierno.


