La líder opositora venezolana se reunió con el presidente de Estados Unidos y le otorgó la distinción como un gesto político de respaldo por su rol en la defensa de la libertad en Venezuela, en medio de un escenario de diálogo entre Washington y Caracas.
María Corina Machado protagonizó un hecho de fuerte impacto simbólico al entregarle a Donald Trump su Premio Nobel de la Paz durante un encuentro que mantuvieron en la Casa Blanca. La dirigente de la oposición venezolana explicó que la decisión busca reconocer el compromiso del mandatario estadounidense con la causa de la libertad y la situación democrática en su país.
La reunión se dio en un contexto de intensa actividad diplomática entre Estados Unidos y Venezuela, ya que Trump había mantenido en las horas previas un contacto telefónico con la presidenta venezolana, Delcy Rodríguez. De esta manera, la Casa Blanca se convirtió en escenario de gestos hacia ambos sectores del escenario político venezolano, lo que reforzó la atención internacional sobre el vínculo bilateral.
Tras el encuentro, Machado destacó el tono positivo de la conversación y remarcó la importancia histórica del gesto. Para darle mayor carga simbólica, recordó un antecedente de hace dos siglos, cuando una medalla con el rostro de George Washington fue entregada a Simón Bolívar, estableciendo un paralelismo entre aquella relación histórica y la que ahora busca construir con Estados Unidos en favor de la causa venezolana.
En esa línea, sostuvo que el premio funciona como una representación del respaldo del pueblo venezolano a Trump y a su rol en la búsqueda de un futuro democrático para el país. El gesto, más allá de su valor institucional, se posiciona como una fuerte señal política hacia la comunidad internacional.
Por su parte, Trump confirmó que mantiene una relación fluida con el gobierno venezolano y valoró de manera positiva el diálogo con Delcy Rodríguez. Señaló que en las conversaciones se abordaron temas estratégicos como petróleo, minerales, comercio y seguridad, y aseguró que la relación entre ambos países puede ser clave para la estabilidad y el desarrollo futuro de Venezuela.
Desde Washington, el presidente estadounidense se mostró optimista sobre el rumbo del vínculo bilateral y sostuvo que su gobierno está trabajando para contribuir a la recuperación económica y política del país sudamericano. En ese marco, la entrega del Nobel por parte de Machado aparece como un gesto de alineamiento político que busca consolidar el respaldo internacional a la oposición venezolana y reforzar el rol de Estados Unidos como actor central en el proceso.


