La empresa manisera de Santa Eufemia solicitó su quiebra tras no poder afrontar una nueva cuota del concurso preventivo y mantener paralizada su planta.
La empresa Manisur, una de las firmas históricas vinculadas a la actividad manisera de Santa Eufemia, presentó ante la Justicia un pedido de quiebra voluntaria luego de no poder sostener sus obligaciones financieras y productivas. La compañía se encontraba en concurso preventivo desde fines de 2019 y registra un pasivo de $20.337 millones, según la documentación incorporada al proceso judicial.
La decisión fue adoptada por los accionistas durante una asamblea realizada el 8 de septiembre, en la que resolvieron avanzar con la presentación judicial ante la imposibilidad de afrontar la cuarta cuota del acuerdo alcanzado con sus acreedores.
El pedido fue presentado el viernes 18 de septiembre ante el Juzgado de Primera Instancia de La Carlota. El expediente quedó ahora bajo intervención judicial y de la Sindicatura, que deberá participar en las próximas etapas del proceso.
Una planta paralizada y sin materia prima
La crisis de Manisur se profundizó durante los últimos meses con la paralización de su planta ubicada en Santa Eufemia. Entre los factores expuestos por la propia compañía aparece la falta de materia prima necesaria para sostener la producción.
Según la documentación difundida sobre el expediente, la empresa había proyectado recibir unas 8.000 toneladas de maní durante 2026, pero ese volumen finalmente no se concretó. La firma sostuvo que el faltante de materia prima agravó sus dificultades para producir, obtener financiamiento y cumplir con compromisos comerciales.
En su presentación judicial, Manisur también vinculó esta situación con una empresa relacionada con uno de sus accionistas, a la que señaló por no aportar el volumen de maní previsto. Se trata de una afirmación efectuada por la compañía dentro del proceso judicial y, por lo tanto, no constituye por sí misma un hecho judicialmente comprobado.
Pérdidas millonarias y patrimonio negativo
Los números incluidos en la documentación permiten dimensionar el deterioro de la situación económica de la empresa. En el ejercicio cerrado el 28 de febrero, Manisur registró pérdidas superiores a $6.811 millones, mientras que sus ventas cayeron cerca de un 30% respecto del período anterior.
El pasivo informado alcanzó los $20.337 millones, frente a activos por $15.472 millones. La diferencia dejó a la compañía con un patrimonio neto negativo de aproximadamente $4.865 millones.
La empresa también planteó que no cuenta actualmente con herramientas financieras suficientes para sostener su estructura y afrontar normalmente sus compromisos con proveedores y acreedores. El expediente describe una situación marcada por la falta de producción, la escasez de materia prima y las dificultades para acceder a financiamiento.
Fracasaron las alternativas para sostener la actividad
Antes de solicitar la quiebra, la empresa aseguró haber explorado distintas alternativas destinadas a recuperar la actividad industrial. Entre ellas mencionó la búsqueda de nuevos inversores, opciones de financiamiento, asociaciones productivas y acuerdos para garantizar el abastecimiento de maní.
Según la documentación citada por Canal 69 de Santa Eufemia, ninguna de esas alternativas permitió revertir la situación. Finalmente, en la asamblea del 8 de septiembre, los accionistas presentes resolvieron avanzar con el pedido de quiebra.
En esa reunión participaron nueve accionistas, que representaron el 70,29% del capital con derecho a voto, de acuerdo con la información incorporada al expediente.
La empresa pidió medidas para proteger la planta
La presentación judicial también incluyó una advertencia sobre las condiciones de seguridad de las instalaciones. Manisur informó que mantiene deudas correspondientes al suministro de energía eléctrica y que existe la posibilidad de un corte del servicio.
La compañía sostuvo que una interrupción del suministro podría afectar el funcionamiento de las cámaras de seguridad de la planta. Por ese motivo, solicitó que se adopten medidas destinadas a preservar y resguardar los bienes existentes en las instalaciones.
Luego de recibir la presentación, la Secretaría del juzgado interviniente dispuso correr la documentación a la Sindicatura, que deberá intervenir en el proceso correspondiente.
El futuro de la planta de Santa Eufemia quedó así sujeto a las próximas decisiones judiciales. La eventual declaración de quiebra podría marcar el cierre de una empresa que durante años tuvo participación en la actividad manisera y agroexportadora de la localidad, con impacto sobre la producción y el empleo local.
