La administración de las islas prorrogó los permisos para la explotación offshore. La decisión se conoce un día antes de que el Presidente exponga ante la Asamblea General de la ONU.
La administración británica de las Islas Malvinas extendió por otros cinco años las licencias vigentes para actividades de exploración y explotación petrolera offshore en el archipiélago, en una decisión que vuelve a poner la actividad hidrocarburífera en el centro de la disputa con la Argentina.
La medida fue anunciada mientras el Gobierno de Javier Milei impulsa acciones contra las empresas que participan de proyectos petroleros en aguas cuya jurisdicción Argentina no reconoce a la administración isleña.
Las nuevas licencias podrán extenderse además por otros dos años en caso de que las compañías cumplan con los programas de trabajo establecidos, según informó la administración de las islas.
La decisión se conoció en la antesala del discurso que Milei dará este miércoles ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, donde se espera que el mandatario vuelva a plantear el reclamo argentino por la soberanía sobre las islas.
El proyecto Sea Lion, en el centro de la disputa
Uno de los principales proyectos involucrados es Sea Lion, ubicado en la cuenca norte de Malvinas, a unos 220 kilómetros del archipiélago.
La iniciativa está encabezada por Navitas Petroleum, que posee el 65% del proyecto, y Rockhopper Exploration, con el 35% restante. Las empresas prevén comenzar la producción en 2028 y proyectan alcanzar unos 50.000 barriles diarios.
En paralelo, el Gobierno argentino envió al Congreso un proyecto para establecer sanciones sobre empresas que operen en el área con permisos otorgados por la administración de las islas. También impulsó acciones judiciales y administrativas contra compañías vinculadas a la explotación de hidrocarburos.
La semana pasada, además, la Justicia Federal de Río Grande dictó una medida cautelar que ordenó a Rockhopper y Navitas abstenerse de iniciar o continuar actividades relacionadas con Sea Lion, a partir de una presentación vinculada con posibles daños ambientales y cuestiones de soberanía.
La medida, sin embargo, enfrenta dificultades para su aplicación fuera de la jurisdicción argentina.
Más actividad petrolera en la zona
Junto con la extensión de las licencias, la administración isleña autorizó a Navitas Petroleum Atlantic Limited a adquirir una participación del 65% en el área PL001, un bloque ubicado próximo a Sea Lion.
La operación se suma a las actividades de otras compañías que cuentan con permisos exploratorios en la zona, entre ellas Borders & Southern, Desire Petroleum y JHI Associates.
El nuevo escenario petrolero vuelve a sumar un componente económico a la disputa por las Malvinas, mientras el Gobierno argentino busca reforzar su posición sobre la soberanía y la administración de las islas avanza con sus propios permisos para la actividad hidrocarburífera.
