La ex embajadora argentina ante el Reino Unido, Alicia Castro, cuestionó las recientes declaraciones del presidente Javier Milei sobre la cuestión Malvinas y sostuvo que el Gobierno nacional estaría utilizando el reclamo de soberanía para impulsar cambios vinculados a la seguridad nacional.
A través de una publicación en redes sociales, Castro afirmó: “Javier Milei hoy utiliza la Causa #Malvinas como Caballo de Troya de una reforma que hacía tiempo estaba en las gateras: finalmente van por la reimposición de la doctrina de seguridad nacional”.
La dirigente política y sindical sostuvo que la cuestión Malvinas no debería asociarse con esa concepción de seguridad. “Ni ayer ni hoy la Causa sagrada de la Nación tuvo que ver con esa filosofía impuesta desde el Norte”, expresó.
Según Castro, la aplicación de esa doctrina históricamente estuvo vinculada con la persecución interna y, desde su perspectiva, no contribuyó a resolver los reclamos de soberanía que mantiene la Argentina.
La mirada de Castro sobre el Atlántico Sur
Las nuevas críticas de la ex diplomática se suman a las posiciones que viene expresando durante los últimos meses sobre Malvinas y el escenario estratégico del Atlántico Sur.
En abril de 2026, durante una entrevista en el podcast Quién es?, Castro había advertido sobre la importancia militar y geopolítica de las islas. “En las Islas Malvinas está la base militar más grande del Reino Unido”, afirmó entonces.
En aquella oportunidad, sostuvo que la presencia británica no debía analizarse únicamente desde la perspectiva del conflicto de 1982. Para Castro, la disputa tiene una dimensión histórica y estratégica mucho más amplia, vinculada con el control territorial, los recursos naturales, las rutas marítimas y el acceso a la Antártida.
La ex embajadora también había cuestionado el rumbo de la política exterior argentina durante los últimos años y reivindicado las estrategias de integración regional impulsadas durante los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner.
Críticas al acuerdo Foradori-Duncan
Otro de los ejes de su planteo fue el acuerdo conocido como Foradori-Duncan, firmado durante el gobierno de Mauricio Macri.
Castro cuestionó especialmente los compromisos asumidos por la Argentina en materia de hidrocarburos, pesca, transporte y navegación en relación con las islas. En la entrevista de abril sostuvo que el acuerdo implicó remover obstáculos para el desarrollo económico de las Islas Malvinas y consideró que la Argentina no obtuvo una contraprestación equivalente.
También valoró que durante la gestión de Alberto Fernández se haya dejado sin efecto el acuerdo, aunque calificó como tardía esa decisión.
Su posición parte de una concepción de Malvinas que excede el reclamo diplomático por la soberanía. Castro plantea que el Atlántico Sur debe ser considerado un espacio estratégico para la Argentina, particularmente por su proximidad con Tierra del Fuego y la Antártida.
Una dirigente con trayectoria sindical y diplomática
Alicia Castro desarrolló buena parte de su trayectoria pública en el ámbito sindical, político y diplomático. Fue secretaria general de Aeronavegantes, diputada nacional entre 1997 y 2005 y posteriormente embajadora argentina en la República Bolivariana de Venezuela y ante el Reino Unido.
Desde esos espacios mantuvo una participación activa en debates relacionados con política exterior, soberanía, integración latinoamericana y relaciones internacionales.
En sus intervenciones públicas también suele vincular la cuestión Malvinas con la necesidad de fortalecer la cooperación entre los países de América Latina y el Caribe.
En ese sentido, la dirigente reivindica el proceso de integración regional desarrollado a través de organismos como el Mercosur, la Unasur y la CELAC, y considera que la coordinación entre los países de la región puede fortalecer la posición argentina frente a las potencias internacionales.
La nueva disputa política alrededor de Malvinas
Las declaraciones de Castro se producen en el marco de una renovada discusión política sobre la cuestión Malvinas y el rol que debe asumir la Argentina frente a la presencia británica en el Atlántico Sur.
Mientras el Gobierno de Javier Milei sostiene su propia estrategia respecto del reclamo de soberanía, sectores de la oposición cuestionan distintos aspectos de su política exterior y de defensa.
En ese contexto, Castro volvió a colocar en el centro del debate la relación entre soberanía, defensa nacional y política exterior. Su principal cuestionamiento apunta a evitar que la Causa Malvinas sea utilizada, según su interpretación, como argumento para impulsar una determinada concepción de seguridad interna.
La dirigente sostiene que la defensa de la soberanía argentina debe abordarse desde una perspectiva histórica, diplomática y geopolítica, y no quedar subordinada a políticas de seguridad que, desde su mirada, puedan derivar en mayores niveles de persecución interna.
