Las dietas de los senadores nacionales volverán a aumentar por el mecanismo de actualización automática vinculado a la paritaria del Congreso y alcanzarán casi $11,9 millones brutos mensuales.
El sueldo de los senadores nacionales volverá a incrementarse a partir de agosto como consecuencia del acuerdo paritario alcanzado para el personal del Congreso de la Nación. Debido al mecanismo de actualización automática aprobado por la propia Cámara Alta en 2024, las dietas de los legisladores se ajustan en la misma proporción que los salarios de los trabajadores legislativos.
El nuevo acuerdo salarial contempla una recomposición acumulativa del 6,7%, distribuida en tres tramos: un 2,4% retroactivo a junio, un 2,2% correspondiente a julio y un 1,9% que se aplicará con los haberes de agosto. Como resultado, los senadores percibirán una remuneración bruta cercana a los $11,9 millones mensuales, antes de las deducciones por impuesto a las Ganancias, aportes jubilatorios y cobertura de salud.
¿Cómo se actualizan las dietas de los senadores?
El sistema de actualización automática fue aprobado por los propios senadores nacionales en 2024 y establece que cualquier incremento salarial acordado para el personal del Congreso se traslada de manera directa a las dietas de los integrantes de la Cámara Alta.
Con la nueva actualización, las remuneraciones parlamentarias acumularán un incremento cercano al 19% durante los primeros ocho meses de 2026.
La evolución de las dietas supera el ritmo de la inflación registrado en el mismo período. Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el Índice de Precios al Consumidor (IPC) acumuló un alza del 16,8% durante el primer semestre del año.
Diferencias con la Cámara de Diputados
El esquema de actualización automática alcanza únicamente a los integrantes del Senado de la Nación. En cambio, los miembros de la Cámara de Diputados no tienen sus haberes vinculados a las paritarias del personal legislativo.
De acuerdo con la información difundida, los diputados nacionales perciben actualmente una remuneración cercana a los $6 millones brutos mensuales, aproximadamente la mitad de lo que cobrarán los senadores desde agosto.
En ocasiones anteriores, algunos integrantes de la Cámara Alta decidieron renunciar al incremento salarial o destinar el monto adicional a donaciones. Resta conocer si esa decisión volverá a repetirse tras la nueva actualización de las dietas.


