La detención de Nicolás Maduro reintrodujo la incertidumbre geopolítica en la agenda financiera global y puso el foco en el petróleo y los activos de refugio. En paralelo, la city local enfrenta una semana clave por el funcionamiento de las bandas cambiarias y un fuerte vencimiento de deuda.

El inicio de la primera semana completa de 2026 encuentra a los mercados atravesados por un doble frente de atención. A nivel internacional, la captura de Nicolás Maduro volvió a instalar la tensión geopolítica en el centro de la escena y reavivó el interés sobre el comportamiento del petróleo, los metales y Wall Street. En el plano local, el mercado argentino comienza a poner a prueba el nuevo régimen cambiario mientras se aproxima un pago relevante de deuda soberana.

El impacto del episodio venezolano ya se reflejó en los activos financieros. Los bonos de ese país, en default desde hace años, venían anticipando un posible desenlace político y en las últimas ruedas treparon hasta niveles cercanos a los 30 centavos por dólar, uno de los valores más altos desde 2019. La lectura del mercado es clara: un eventual cambio de régimen podría, en el largo plazo, abrir la puerta a una reestructuración de deuda y a una reinserción gradual en los mercados internacionales, aunque ese escenario todavía luce lejano.

La decisión de Estados Unidos de avanzar con una intervención directa, sin embargo, abrió un fuerte debate global. Mientras algunos inversores consideran que el movimiento podría acelerar una salida política al chavismo, otros advierten sobre el precedente que implica una acción de este tipo en América Latina y el riesgo de una escalada de tensiones regionales. En ese contexto, el petróleo aparece como uno de los principales indicadores a seguir: si bien el crudo venezolano no tiene un peso determinante en el mercado global, un endurecimiento de sanciones podría generar subas moderadas y de corto plazo en el Brent y el WTI, junto con una mayor demanda de acciones vinculadas a defensa y metales.

En simultáneo, la agenda local suma sus propios desafíos. Argentina transita la primera semana completa bajo el nuevo esquema de bandas cambiarias, con el mercado atento a las señales iniciales del Banco Central y a la dinámica de las tasas de interés. En los últimos días, incluso con operatoria reducida por el feriado de Año Nuevo, se observó una marcada volatilidad, especialmente en el mercado de cauciones, donde las tasas llegaron a niveles elevados en un contexto de escasez de liquidez.

A este escenario se suma un vencimiento clave de deuda: este viernes se concretará el pago de bonos Bonares y Globales por unos 4.200 millones de dólares. El foco de la city está puesto en cómo el Gobierno completará ese compromiso, dado que aún resta cubrir una parte significativa del monto. La posibilidad de recurrir a un acuerdo de financiamiento tipo REPO aparece como una de las alternativas bajo análisis, aunque el mercado también evalúa con atención el origen de los fondos y las condiciones financieras.

Así, entre la incertidumbre internacional que vuelve a sacudir los mercados y una semana decisiva para la política económica local, el petróleo, el dólar y la deuda se consolidan como los ejes que marcarán el pulso financiero en los próximos días.

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