El gobernador compartió una jornada de trabajo junto al intendente local, que pertenece a otro partido político, y destacó ese vínculo como ejemplo del modelo de gestión que promueve en toda la provincia.

El gobernador Martín Llaryora visitó la localidad de Chucul, en el departamento Río Cuarto, donde compartió una jornada de trabajo junto al intendente local y representantes de distintas instituciones del pueblo. El mandatario utilizó el encuentro para reivindicar el diálogo y la convivencia democrática como ejes de la relación que el gobierno provincial sostiene con todos los municipios, independientemente de su signo político.

Llaryora señaló que el intendente de Chucul pertenece a otro partido político y que eso no condiciona en ningún sentido el apoyo ni los recursos que la provincia destina a la localidad. «No te ayudamos o no te ayudamos por tu color político o por tu color religioso», afirmó, y destacó que trabajar junto a dirigentes de otros espacios potencia los resultados porque suma recursos de distintas fuentes.

En su discurso, el gobernador recurrió a una frase atribuida al exgobernador José Manuel de la Sota: «Es mejor construir puentes de diálogo que trincheras de odio», para sintetizar la filosofía que, según dijo, guía su gestión. «Me pareció que siempre ser un líder que promueva la unidad y el diálogo tiene mucho más valor que los líderes que promueven el odio y la división», sostuvo.

Llaryora también reflexionó sobre la responsabilidad de quienes ejercen el gobierno, comparándola con el rol de conducción en una familia: «Si el padre trabaja todos los días para desunir, insultando a unos y a otros, es muy difícil que esa familia pueda vivir tranquila.» Y concluyó con un mensaje de acción frente a la crítica: «No venimos a insultar ni a sembrar odio o discordia. Venimos a traer soluciones, venimos a colaborar. Y los proyectos que tomamos son los proyectos de cada uno de los pueblos.»

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