El proyecto que impedía a condenados en segunda instancia ser candidatos no alcanzó la mayoría necesaria en el Senado. El gobernador Martín Llaryora criticó la decisión y destacó que Córdoba ya cuenta con esa legislación.
En una ajustada votación, el Senado de la Nación rechazó el proyecto de ley conocido como Ficha Limpia, que pretendía impedir que personas con condenas judiciales en segunda instancia puedan postularse a cargos electivos nacionales. La iniciativa, debatida durante más de diez horas y tras 36 exposiciones de senadores, obtuvo 36 votos afirmativos y 35 negativos, quedando a solo un voto de los 37 necesarios para su aprobación.
El rechazo fue posibilitado por el voto negativo de los senadores misioneros Sonia Rojas Decut y Carlos Arce, ambos pertenecientes al Frente de la Concordia, espacio político del exgobernador Carlos Rovira. Su decisión fue clave al alinearse con el interbloque kirchnerista, lo que terminó por frustrar la aprobación del proyecto.
En ese contexto, el gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, se expresó al respecto durante una visita a la Universidad Nacional de Río Cuarto. “Córdoba tiene Ficha Limpia, fue aprobada por la Legislatura con el acompañamiento de distintas fuerzas políticas. No se trató solo de una decisión del oficialismo, sino de un consenso transversal. Los cordobeses creemos que quienes tienen una situación judicial de este tipo no deben ser candidatos”, señaló el mandatario.
Llaryora aprovechó la ocasión para contrastar la normativa vigente en su provincia con la decisión del Senado nacional: “Argentina necesita contar con Ficha Limpia como ya sucede en otros países y como ya lo tiene Córdoba. Es hora de que el país se ponga a la altura”.
Con esta declaración, el gobernador cordobés se suma a otras voces del arco político que manifestaron su descontento por la caída del proyecto. Mientras tanto, el debate sobre los requisitos éticos para aspirar a cargos públicos vuelve a instalarse con fuerza en la agenda pública.


