El gobernador sostuvo que “gobernar es generar trabajo”, defendió la protección de derechos laborales y aseguró que la Provincia prioriza a jubilados y sectores más vulnerables frente a la crisis económica nacional. Además, habló de la negociación con los docentes.
El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, afirmó que la prioridad de su gestión es sostener el empleo y la actividad económica en un escenario que describió como de “ocho meses consecutivos de caída de recursos nacionales hacia las provincias”.
En ese marco, advirtió que el principal problema actual es “la caída del puesto de trabajo y el cierre de empresas”, y remarcó que las políticas provinciales apuntan a acompañar inversiones y desarrollo productivo.
Al referirse a la obra pública, destacó su impacto directo e indirecto en la economía. En referencia a la Circunvalación, expresó que “esta obra está generando mil puestos de trabajo” y subrayó el efecto multiplicador en consumo local, servicios y comercio. Según planteó, cada frente de obra moviliza empleo, alojamiento, gastronomía y combustibles, generando “externalidades positivas” en las ciudades donde se ejecuta.
Docentes: “Espero llegar al acuerdo posible”
Consultado por el rechazo sindical a la oferta salarial, Llaryora valoró la tarea docente y reconoció el contexto conflictivo. “Quiero valorar a todos los docentes por el trabajo que hacen, que no son solo las horas frente al aula”, expresó.
No obstante, explicó que la negociación se da en un marco de fuerte restricción presupuestaria: “Tenemos ocho meses seguidos de caída de recaudación y de ingresos que la Nación nos envía”. En ese escenario, indicó que ya ordenó mejorar la propuesta, aunque aclaró que cualquier acuerdo deberá enmarcarse en los recursos disponibles. “Uno quisiera dar toda la expectativa, porque se lo merecen, pero tiene que llegar al acuerdo posible”, afirmó.
Jubilaciones: defensa de la caja provincial
En relación con la situación previsional, el mandatario reiteró su postura de mantener la Caja de Jubilaciones en manos de la provincia y diferenciarla del esquema nacional administrado por Administración Nacional de la Seguridad Social.
“Primero, cuidar la caja de jubilados de la provincia de Córdoba, que siga en manos de los cordobeses”, enfatizó. Aseguró que, a diferencia del sistema nacional, Córdoba sostiene una jubilación mínima cercana a los 800 mil pesos y comenzó a aplicar el 82% móvil para haberes de hasta 1.300.000 pesos.
Según detalló, la Nación debería transferir unos 40.000 millones de pesos mensuales por el déficit previsional, pero actualmente envía cerca de 5.000 millones. “No es que nos regalan nada, nosotros pagamos impuestos para que esos fondos vuelvan”, remarcó, al tiempo que explicó que la Provincia optó por priorizar a quienes perciben menores ingresos y solicitar un esfuerzo adicional a los sectores de mayores haberes.
“Sería irresponsable distribuir lo que no llegó”, sostuvo, y agregó que cualquier mejora adicional dependerá de la evolución de la economía y de la regularización de los envíos nacionales.
Gestión dinámica y foco en la contención social
Ante consultas sobre posibles cambios en el gabinete, Llaryora definió su estilo como “dinámico, no estático”, y no descartó futuras incorporaciones. “La gestión no es estática, va rotando según los objetivos”, explicó.
El gobernador también describió un aumento superior al 40% en la demanda del sistema público de salud, vinculado a la pérdida de empleo y cobertura privada. En la misma línea, señaló que creció la asistencia alimentaria y defendió la continuidad del Boleto Educativo y el Boleto Obrero como herramientas para sostener la inclusión escolar y laboral.
Finalmente, planteó que las provincias pueden generar condiciones, pero no manejan la macroeconomía. “La apertura al mundo es necesaria, pero hay que darle igualdad de condiciones a nuestras pymes”, afirmó, aludiendo a políticas de promoción industrial y reducción de Ingresos Brutos vigentes en Córdoba.
“Si la economía no se mueve, se resiente todo el sistema. Gobernar es generar trabajo”, concluyó.


