Un informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) reveló una caída interanual del 1,2% en mayo. Aunque hubo una leve mejora respecto de abril, el consumo sigue concentrado en productos esenciales y persisten las dificultades para invertir. 

Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas registraron una nueva caída durante mayo y extendieron una tendencia negativa que ya supera el año. De acuerdo con un relevamiento difundido por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), la actividad retrocedió un 1,2% en comparación con el mismo mes de 2025.

Con este resultado, el sector acumula una baja del 3,1% en los primeros cinco meses de 2026. El informe muestra que todos los meses del año cerraron con variaciones interanuales negativas, reflejando las dificultades que atraviesa el comercio minorista en un contexto de consumo moderado y pérdida de poder adquisitivo.

Pese al dato negativo, la medición desestacionalizada registró una mejora mensual del 1,2% respecto de abril, un indicador que sugiere cierta recuperación puntual en algunos segmentos de la actividad.

Desde CAME señalaron que los hábitos de consumo continúan modificándose, con una mayor concentración del gasto en bienes esenciales y una demanda más débil para productos considerados no prioritarios. En ese escenario, las promociones, descuentos, cuotas y eventos de comercio electrónico continúan siendo herramientas clave para sostener las ventas.

El relevamiento también evidenció cautela entre los comerciantes. Casi la mitad de los consultados consideró que su situación se mantiene sin cambios respecto de un año atrás, mientras que cerca del 60% entiende que no es un momento favorable para realizar inversiones.

Entre los rubros relevados, Farmacia fue el sector con mejor desempeño, al registrar un crecimiento interanual del 8,2%. También mostraron resultados positivos Perfumería y Alimentos y bebidas.

En contraste, las mayores caídas se observaron en Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles, con una baja del 8,9%, seguido por Textil e indumentaria, que retrocedió un 5,2%. Calzado y marroquinería también mostró una leve disminución, mientras que Ferretería y materiales para la construcción se mantuvieron estables.

Otro de los datos destacados del informe fue el crecimiento de las ventas online, que aumentaron un 15,2% interanual entre los comercios con locales físicos. Sin embargo, desde la entidad remarcaron que ese avance todavía no alcanza para compensar la caída general del consumo.

Respecto de las expectativas para los próximos meses, la mayoría de los comerciantes prevé un escenario de estabilidad, aunque una proporción significativa mantiene expectativas de recuperación gradual de la actividad.

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