El economista Jorge Colina aseguró que el empleo en Argentina atraviesa una “paradoja estructural”, donde el crecimiento del PBI convive con un aumento del desempleo. Según explicó, las apps de servicios funcionan como un “colchón” que evita que la desocupación alcance niveles cercanos al 18%.
El especialista, titular de IDESA, indicó que la economía crece a un ritmo del 4,4%, pero la tasa de desocupación se ubica en 7,5%, lo que refleja una desconexión entre crecimiento y generación de empleo.
Colina explicó que los sectores que impulsan la economía —como el agro, el petróleo, el gas y la minería— tienen una lógica “capital-intensiva”, es decir, requieren más inversión en maquinaria que en mano de obra.
“Lo preocupante es que el desempleo aumentó porque no aumentó el empleo; directamente no se crearon puestos”, sostuvo. Además, remarcó que estas actividades se desarrollan lejos de los grandes centros urbanos, por lo que su impacto no se traduce en más trabajo en las ciudades.
El rol de las apps y el cuentapropismo
En este contexto, las plataformas digitales de servicios —como PedidosYa— aparecen como una alternativa laboral para miles de personas.
Según Colina, estas aplicaciones “disimulan” la situación real del mercado laboral, ya que absorben a trabajadores que no consiguen empleo formal. “Funcionan como un colchón que evita tasas de desempleo del 18%”, afirmó.
El economista anticipó además un crecimiento del cuentapropismo y la informalidad. “Vamos a ver un aumento fuerte del trabajo independiente. Hoy, cerca de la mitad de la población ya es informal o cuentapropista”, señaló.
Impacto en las grandes ciudades
El fenómeno afecta principalmente a los grandes aglomerados urbanos, donde la falta de empleo formal empuja a la población hacia trabajos precarios o independientes.
Ciudades como Córdoba, Rosario o el conurbano bonaerense concentran gran parte de esta dinámica, donde el crecimiento económico no logra traducirse en oportunidades laborales estables.
Para Colina, el país avanza hacia un modelo laboral distinto, más fragmentado y con menor peso del empleo asalariado tradicional, en el que las plataformas digitales cumplen un rol central en la contención social.
Fuente: NA


