La indigencia llegó al 7,5%. Los ingresos crecieron menos que las canastas básicas y los chicos de hasta 14 años son los más afectados. Proyectada al total del país, la cifra rondaría los 15 millones de personas.
El INDEC informó que la pobreza subió al 32,3% en el primer semestre de 2026: 9,7 millones de personas en los aglomerados urbanos. Proyectada al país, rondaría los 15 millones.
La pobreza alcanzó al 32,3% de las personas en los 31 aglomerados urbanos relevados por el INDEC durante el primer semestre de 2026, unos 9,7 millones de habitantes. Respecto del segundo semestre de 2025, cuando había sido de 28,2%, el aumento fue de 4,1 puntos porcentuales. Los datos se difundieron este jueves y surgen de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH).
Entre los hogares, el 24,4% está bajo la línea de pobreza: son 2,5 millones sobre un universo de 10,2 millones. La cifra estaba en 21,0% en el semestre anterior.
Qué pasa si se proyecta al total del país
La EPH mide 31 aglomerados urbanos, con una población de 30,1 millones de personas. No incluye zonas rurales ni localidades más pequeñas. Con una población total de entre 46 y 47 millones, esos aglomerados representan cerca de dos tercios del país.
Si se aplicara el mismo 32,3% a toda la población, la cantidad de pobres sería de entre 14,9 y 15,2 millones de personas. Considerando el intervalo de confianza que publica el INDEC (entre 30,8% y 33,7%), el rango se ampliaría a entre 14,2 y 15,8 millones.
Se trata de una proyección aritmética de este medio, no de una medición oficial. Supone que la pobreza fuera de los aglomerados urbanos es igual a la medida por la encuesta, algo que el INDEC no informa en este relevamiento. La cifra oficial sigue siendo la de 9,7 millones para el universo relevado.
Indigencia: 2,2 millones de personas
Dentro del grupo de pobres, el 7,5% de las personas (2,2 millones) no logra cubrir con sus ingresos una canasta básica alimentaria. Es 1,2 puntos más que en el segundo semestre de 2025. En hogares, la indigencia pasó de 4,8% a 5,6%, lo que equivale a 575.000 hogares. Con la misma lógica de proyección, la indigencia en el total del país rondaría los 3,5 millones de personas.
El resto de los pobres, el 24,8% de la población, cubre la canasta de alimentos pero no la canasta básica total, que incluye vestimenta, transporte, educación y salud.
Por qué subió: las canastas aumentaron más que los ingresos
Según el INDEC, la pobreza y la indigencia dependen de la capacidad de los hogares para acceder a esas canastas con sus ingresos. En el semestre, el ingreso per cápita familiar promedio creció 11,5%. La canasta básica alimentaria subió 21,4% y la canasta básica total, 19,6%.
Los ingresos crecieron menos que las canastas y eso empujó los indicadores hacia arriba. El informe también muestra que la tasa de empleo bajó de 45,2% a 44,9%.
La brecha muestra la magnitud del problema. El ingreso total familiar promedio de un hogar pobre fue de $922.755, frente a una canasta básica total promedio de $1.440.395. Les faltan $517.640, el 35,9%. En los hogares indigentes, el ingreso promedio fue de $442.443 contra una canasta alimentaria de $669.098, una brecha de 33,9%.
Los chicos, los más golpeados
El 44,5% de las personas de 0 a 14 años vive en hogares bajo la línea de pobreza, y el 10,8% en hogares indigentes. Le siguen los de 15 a 29 años (36,9%) y los de 30 a 64 (28,8%). Entre los adultos mayores de 65 la incidencia es de 14,8%.
Un mapa desigual
El Noreste tiene la pobreza más alta entre las regiones, con 41,5% de las personas. Le siguen Cuyo (36,7%), Gran Buenos Aires (32,1%), Noroeste (31,5%), Pampeana (30,3%) y Patagonia (28,4%). Dentro del Gran Buenos Aires, los partidos del conurbano llegan a 36,9%.
Por aglomerado, Concordia (56,2%) y Gran Resistencia (48,6%) registran los valores más altos. En los aglomerados de menos de 500.000 habitantes la pobreza fue de 35,0%, contra 31,7% en los de 500.000 o más. El aumento frente al semestre anterior fue mayor en los primeros (4,9 puntos) que en los segundos (3,9).
