Las altas temperaturas, que superarán los 30 grados en los próximos días, se combinan con la sequía y los vientos intensos, lo que incrementa el riesgo de propagación del fuego en distintas zonas de la provincia.

La provincia de Chubut atraviesa una ola de calor que agrava el escenario de los incendios forestales activos, en especial en la zona cordillerana. En localidades como El Hoyo, las condiciones meteorológicas adversas suman presión al trabajo de los equipos de emergencia que intentan frenar el avance de las llamas.

Según los registros meteorológicos, este viernes la temperatura máxima rondará los 30 grados, mientras que durante los días siguientes los valores se mantendrán por encima de los 28 grados. El momento de mayor intensidad térmica se espera para el jueves, cuando el termómetro podría alcanzar los 34 grados, una marca elevada para la región.

Este panorama se combina con una sequía persistente y la presencia de vientos fuertes, factores que favorecen la rápida expansión de los focos ígneos. La situación obligó a intensificar los operativos de control y a reforzar la coordinación entre los distintos organismos que intervienen en la emergencia.

El Servicio Meteorológico anticipó una semana sin precipitaciones, lo que refuerza la preocupación por la continuidad de las condiciones propicias para el desarrollo de incendios. Ante este escenario, las autoridades provinciales ajustaron los protocolos de actuación para sostener el despliegue de recursos humanos y materiales.

Los incendios ya provocaron la destrucción de miles de hectáreas de vegetación, generaron la autoevacuación de numerosas familias y demandaron la puesta en marcha de un operativo de gran magnitud. El impacto se hizo sentir especialmente en zonas de alto valor ambiental, donde los daños sobre los bosques nativos resultaron significativos.

Entre las áreas más afectadas se encuentran el valle del arroyo Planicie, los cañadones de El Trueno y Bahía Las Percas, donde extensas superficies quedaron comprometidas por la acción del fuego. Estas regiones forman parte de ecosistemas sensibles, por lo que el avance de las llamas representa una amenaza directa sobre la biodiversidad local.

El gobernador Ignacio Torres informó que más de 400 brigadistas participan de manera coordinada en las tareas de combate contra los incendios. El operativo incluye un importante despliegue aéreo, con 14 medios destinados al Parque Nacional Los Alerces y cinco aeronaves adicionales que trabajan en la zona de Puerto Patriada.

El uso de aviones y helicópteros permite reforzar las acciones de enfriamiento y control en los sectores de difícil acceso, además de apoyar el trabajo de los equipos terrestres. Las autoridades provinciales indicaron que el objetivo principal es contener los focos activos y reducir el riesgo para las poblaciones cercanas.

La combinación de temperaturas elevadas, sequía y viento mantiene a Chubut en una situación de alta vulnerabilidad frente a los incendios forestales, con un operativo que continúa activo y en permanente adaptación a la evolución de las condiciones climáticas.

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