Con un gran marco de público y una grilla artística que venía sosteniendo el clima festivo, el Festival de Jesús María debió interrumpir su programación a la 1.30 de la madrugada por razones de seguridad ante la intensa tormenta.
Una nueva jornada del Festival de Doma y Folklore de Jesús María se desarrollaba con normalidad y buena convocatoria hasta que el clima cambió el destino de la noche. Pasada la una y media de la madrugada, la organización comunicó la suspensión de la continuidad del espectáculo debido a las condiciones meteorológicas que afectaban la técnica y la seguridad del evento, y anticipó que se informará oportunamente sobre una posible reprogramación de los artistas que no pudieron actuar.
La velada había comenzado con la presentación de Chequelo, quien mostró un repertorio amplio que recorrió distintos géneros populares y dejó una primera buena impresión ante el público. Luego, el escenario recibió a Los Carabajal, que desplegaron su clásico repertorio de zambas y chacareras, acompañados por invitados especiales, en uno de los momentos más tradicionales de la noche.
Más tarde fue el turno de Orellana Lucca, que aportó su impronta folclórica y logró una fuerte conexión con los asistentes. En paralelo, el campo de la doma ofreció el espectáculo de entrevero con tropillas entabladas, manteniendo viva la esencia gaucha del festival.
Pasada la medianoche llegó uno de los momentos más esperados: la presentación de Soledad. Con su energía habitual y un repertorio cargado de ritmo y emoción, la artista volvió a confirmar el vínculo especial que tiene con el público de Jesús María. Incluso cuando la lluvia comenzó a intensificarse, decidió continuar arriba del escenario y sostuvo el show mientras el público acompañaba bajo el agua.
La fiesta se extendió entre canciones, espuma y un clima de celebración que resistió lo que pudo a la tormenta. Sin embargo, la intensidad de las precipitaciones obligó finalmente a priorizar la seguridad y poner punto final a una noche que había tenido todos los condimentos para ser inolvidable, pero que terminó marcada por la fuerza del temporal.


