Según la Encuesta de Tendencia de Negocios del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el Indicador de Confianza Empresarial de la industria manufacturera se ubicó en -20,1% en enero. Más de la mitad de las empresas señala que la cartera de pedidos está por debajo de lo normal y la demanda interna insuficiente es el mayor obstáculo para producir más.

La industria manufacturera argentina continúa mostrando señales de debilidad. De acuerdo al último informe de la Encuesta de Tendencia de Negocios publicado por el INDEC, el Indicador de Confianza Empresarial (ICE) se ubicó en -20,1% en enero de 2026, manteniéndose en terreno negativo y reflejando un clima de cautela entre los empresarios del sector.

El ICE —que combina las expectativas sobre producción futura, la evaluación actual de la cartera de pedidos y el nivel de stocks— confirma que el ánimo industrial no logra recuperarse de manera sostenida. Si bien el indicador mostró una leve mejora respecto de los valores más bajos de 2025, continúa lejos de una zona de equilibrio.

Pedidos en baja y producción estancada

Uno de los datos más preocupantes del relevamiento es la situación de la cartera total de pedidos: el 52,4% de las empresas considera que se encuentra por debajo de lo normal, mientras que apenas el 2,6% la evalúa por encima de lo habitual. El balance arroja un contundente -49,8%, lo que evidencia una marcada debilidad en la demanda.

En cuanto a las expectativas para el período febrero-abril de 2026, el 60,7% de las firmas estima que el volumen de producción no variará, el 21,7% prevé una disminución y solo el 17,6% espera un aumento. El balance es de -4,1%, lo que anticipa un escenario de estancamiento con leve sesgo contractivo.

La demanda interna tampoco muestra señales claras de reactivación: el 61,6% cree que se mantendrá sin cambios en los próximos tres meses y el balance se ubica en -3,6%.

Exportaciones con mejor perspectiva, pero empleo en retroceso

A diferencia del mercado interno, las expectativas sobre exportaciones presentan un saldo positivo: el 20,9% de las empresas espera que aumenten, frente al 13% que anticipa una caída, lo que arroja un balance de 7,9%. Sin embargo, este impulso externo no alcanza para revertir la tendencia general.

En materia laboral, el panorama es más sombrío. El 80% de las empresas no prevé cambios en su plantilla, pero un 15,7% anticipa una reducción y apenas un 4,3% proyecta aumentos. El balance es de -11,3%, lo que refleja cautela en la generación de empleo industrial.

Demanda interna, el principal obstáculo

Consultadas sobre los factores que limitan la capacidad para aumentar la producción, el 53,5% de las empresas señaló a la demanda interna insuficiente como el principal freno. Muy por detrás aparecen la competencia de productos importados (11,7%), la escasez de insumos (5,5%) y la incertidumbre económica (5,7%).

Además, el 34,4% considera que el acceso al crédito es difícil y casi tres de cada diez califican la situación empresarial actual como “mala”.

Precios y expectativas

Respecto a los precios promedio de venta para los próximos tres meses, el 59,6% espera que no varíen, mientras que el 29,9% anticipa aumentos y el 10,4% prevé bajas.

En síntesis, el relevamiento del INDEC muestra una industria que transita un escenario de bajo dinamismo, con expectativas moderadas y una fuerte dependencia de la recuperación del mercado interno. Aunque algunos indicadores exhiben leves mejoras respecto de meses anteriores, el nivel de confianza empresarial continúa en valores negativos, lo que anticipa un primer trimestre de 2026 sin señales claras de reactivación sostenida.

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