El INDEC informó que la actividad cerró el año en terreno positivo. El sector agropecuario fue el principal motor, mientras que la industria y el comercio registraron caídas.
La economía argentina finalizó 2025 con un crecimiento acumulado del 4,4%, según los datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). El repunte consolida un cambio de tendencia respecto de 2024, cuando la actividad había registrado una contracción del 1,8%.
El último mes del año confirmó la mejora. De acuerdo con el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), en diciembre se verificó una suba del 3,5% interanual, mientras que en la medición desestacionalizada el avance fue del 1,8% en comparación con noviembre.
Con estos números, 2025 no solo cerró en terreno positivo, sino que mostró una recuperación de 2,6 puntos porcentuales frente al desempeño del año anterior.
El agro, principal motor del crecimiento
El informe oficial detalló que once de los sectores que integran el EMAE registraron subas en diciembre. El mayor impulso provino de Agricultura, ganadería, caza y silvicultura, que creció 32,2% interanual.
El desempeño estuvo sostenido por una producción récord de trigo, con el mayor volumen de la serie histórica y un rendimiento promedio 50% superior al de las últimas cinco campañas.
Junto con Intermediación financiera —que avanzó 14,1% interanual—, estos sectores explicaron en conjunto 2,4 puntos porcentuales del crecimiento interanual del EMAE en el último mes del año.
Industria y comercio, en retroceso
No todos los rubros acompañaron la recuperación. Cuatro sectores mostraron caídas frente a diciembre de 2024. Entre ellos se destacaron:
La industria manufacturera, que retrocedió 3,9% interanual.
El comercio mayorista, minorista y reparaciones, con una baja del 1,3% interanual.
En conjunto, ambas actividades restaron 0,8 puntos porcentuales al resultado general del indicador.
De esta manera, con un cierre de año dinámico y un agro en niveles históricos, la economía logró revertir la contracción previa y terminó 2025 con crecimiento neto, aunque con desempeños dispares entre los distintos sectores productivos.


