El nivel de actividad retrocedió 2,9% interanual y frenó la mejora de enero. La industria y el consumo siguen debilitados, mientras crecen los sectores exportadores.
La actividad económica registró una caída del 2,9% interanual en febrero, lo que marcó un freno en la recuperación que se había insinuado en enero y dejó en evidencia un escenario de crecimiento dispar entre los distintos sectores.
De acuerdo a mediciones privadas, el indicador también mostró una baja del 0,5% respecto del mes anterior en términos desestacionalizados, mientras que en el primer bimestre del año acumula una contracción del 1,9%.
El retroceso se explica principalmente por la debilidad de la industria y el consumo interno. La actividad manufacturera volvió a mostrar uno de los peores desempeños, con una fuerte caída impulsada por la menor producción en rubros clave. En la misma línea, el comercio reflejó una baja en la demanda, tanto en el segmento mayorista como minorista.
Otros sectores vinculados al consumo, como los servicios de energía, también registraron descensos, asociados a una menor actividad general.
En contrapartida, las actividades ligadas a la exportación continúan mostrando dinamismo. La producción en minería y energía, impulsada por desarrollos como Vaca Muerta, presentó un crecimiento significativo. También el sector agropecuario evidenció una mejora, traccionado por el avance de la producción agrícola.
El informe refleja así una economía que avanza a distintas velocidades: mientras algunos sectores muestran señales de recuperación, otros aún no logran repuntar.
En este contexto, el dato de febrero introduce dudas sobre la posibilidad de sostener el ritmo de crecimiento proyectado para el año, en un escenario donde los motores tradicionales de la economía continúan rezagados.


