Más de 40 mil hectáreas ya fueron afectadas por el fuego en un escenario de sequía histórica y condiciones climáticas extremas. El reclamo apunta a activar herramientas excepcionales de asistencia y coordinación nacional.
Los gobernadores de las provincias patagónicas solicitaron al Congreso de la Nación la urgente declaración de la Emergencia Ígnea, ante el avance de los incendios forestales que afectan al sur del país y que ya consumieron más de 40 mil hectáreas. El pedido fue confirmado por el gobernador de Chubut, Ignacio “Nacho” Torres, quien advirtió sobre la gravedad de la situación y la necesidad de contar con mayores recursos para enfrentar el desastre ambiental.
El mandatario provincial señaló que, si bien las provincias patagónicas habían declarado la Emergencia Ígnea en octubre de 2025, la magnitud actual de los focos activos supera las capacidades locales. En ese marco, explicó que el contexto climático es “extremadamente adverso” y que la región atraviesa la sequía más severa desde 1965, lo que potencia la propagación del fuego y dificulta las tareas de control.
A pesar del trabajo sostenido de los Bomberos y de los equipos de emergencia, el poder de las llamas continúa siendo difícil de contener. Las condiciones de altas temperaturas, la falta de humedad y los fuertes vientos complican las estrategias de combate y generan un escenario de alto riesgo para las poblaciones cercanas y los ecosistemas afectados.
Torres remarcó que la declaración de la Emergencia Ígnea a nivel nacional permitiría activar mecanismos especiales de asistencia, sumar recursos técnicos y humanos, y coordinar de manera más eficiente los esfuerzos entre las provincias y el Estado nacional. En ese sentido, subrayó que la Patagonia “no es un territorio aislado” y que la problemática de los incendios forestales tiene impacto ambiental, social y económico en todo el país.
El pedido de los gobernadores busca acelerar la respuesta institucional ante una crisis que se agrava día a día, con el objetivo de fortalecer las capacidades operativas para el combate del fuego y avanzar en una estrategia conjunta que permita mitigar los daños en una de las regiones más afectadas por los incendios forestales en la actualidad.


