En el Día Internacional de los Derechos Humanos, el municipio y organizaciones locales firmaron un convenio para abrir y recuperar el ex Buen Pastor como museo de sitio, espacio cultural y lugar de promoción de los derechos humanos.

La iniciativa busca preservar la memoria, fortalecer la participación ciudadana y generar nuevas oportunidades para el entramado productivo y laboral del sur cordobés.

El ex Buen Pastor, ubicado en Colón al 700, comenzó oficialmente un proceso de recuperación y apertura al público como sitio de memoria. El anuncio se concretó tras la firma del Convenio Tripartito para el Uso y Colaboración Mutua entre la Municipalidad de Río Cuarto, la Fundación por la Cultura, la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) y la Asociación Civil La Huella.

El acuerdo, suscripto por Alberto Garavaglia (Fundación por la Cultura), Juan Muzzolón (APDH Río Cuarto) y Joaquín Albornoz (La Huella), marca un hito para la ciudad al devolver a la comunidad un espacio que formó parte de su historia durante más de un siglo.

El ex Buen Pastor de Río Cuarto fue inaugurado en 1903 como un asilo correccional de mujeres, administrado por la Congregación de las Hermanas del Buen Pastor, llegadas desde Francia. Durante décadas funcionó como un espacio de encierro y disciplina, donde convivían menores y mujeres privadas de su libertad. Además, tuvo un rol en el circuito represivo del genocidio contra los pueblos originarios y posteriormente durante la última dictadura cívico-militar.

Con el tiempo, y tras múltiples transformaciones, distintas organizaciones sostuvieron la demanda para recuperar y resignificar el edificio como un espacio abierto a la comunidad. Desde hace más de ocho años, la APDH y La Huella impulsan que el lugar se convierta en un sitio de memoria vivo, que permita recordar las historias de quienes pasaron por allí, promover la reflexión colectiva y aportar a la construcción de ciudadanía.

La apertura concretada este 10 de diciembre permitirá habilitar visitas, actividades educativas y propuestas culturales que faciliten conocer la arquitectura, el valor histórico y las distintas capas de sentido que atraviesan al edificio. El municipio destacó que el objetivo es resguardar testimonios, preservar el patrimonio y promover una mirada crítica sobre el pasado reciente.

Para el sur cordobés y las localidades del interior, este proceso también abre oportunidades de desarrollo cultural, turístico y laboral. La creación de nuevas actividades formativas, programas comunitarios, espacios culturales y circuitos de memoria puede fortalecer el entramado productivo regional, generar empleo y ampliar la oferta de contenidos para escuelas, visitantes y organizaciones sociales.

Con este paso, Río Cuarto avanza en la construcción de políticas públicas que recuperan su historia y consolidan espacios de participación, memoria y derechos humanos para toda la región.

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